NALBANDIAN QUIERE LLEGAR A LA CIMA
La voz de David Nalbandian llega a la distancia con el clásico acento cordobés. Desde Basilea, Suiza, donde esta semana intentará defender el título obtenido en 2002, el jugador nacido en Unquillo conversó con LA NACION horas antes de su regreso al circuito.
Tras llegar a las semifinales del US Open, donde cayó ante el norteamericano Andy Roddick tras contar con un match-point en su favor, Nalbandian quedó al margen de la semifinal de la Copa Davis, ante España, por un desgarro abdominal y una lesión en la muñeca izquierda que lo tuvieron a maltraer, lo mismo que un accidente automovilístico sin consecuencias en Unquillo. Todo eso quedó atrás, y el cordobés ya se prepara para debutar mañana, sobre la carpeta bajo techo del St. Jakobshalle, ante el español Rubén Ramírez Hidalgo.
“Creo que hicimos todas las cosas bien y espero que en el momento de jugar no me duela la mano izquierda. No tuve muchos entrenamientos, pero en los últimos días me sentí bien”, comenta Nalbandian, que también busca conquistar una de las dos plazas disponibles para el Masters de Houston, para el que ya está clasificado Guillermo Coria.
“Si juego bien alguna de estas dos semanas me aseguro un lugar. El Masters era un objetivo al comenzar el año, ya que una de mis metas era terminar dentro de los diez mejores; ahora me falta un poco, pero estoy seguro de que voy a llegar”, expresó el cordobés, de 21 años, que está 8° en la Carrera de Campeones y 9° en el Ranking de Acceso.
-¿Cómo viviste todo lo que pasó ante España (2-3) por la Copa Davis?
-Vi todos los partidos… Fue una lástima lo que sucedió. Creo que se escapó por poco. La verdad es que sentía algo extraño, porque podría haber estado allí, pero estaba muy lejos de un rendimiento óptimo.
-En los últimos días hubo declaraciones sobre la necesidad de consultar a los jugadores por la elección del capitán. ¿A vos te llamaron de la Asociación por ese tema?
-Sí, antes de venir a Basilea conversé unos minutos con Morea (Enrique, presidente de la AAT). El tema de la capitanía es muy difícil. Con Gustavo (Luza) me llevo muy bien, no tengo problemas. Como nosotros no lo pusimos, tampoco lo podemos sacar. Habría que hablar con todos los chicos y ver si nuestra opinión sirve para cambiar algo; si no, prefiero no decir nada.
-¿Cómo creés que será la serie de febrero próximo con Marruecos?
-Complicada, porque allá son muy duros. Tenemos un gran equipo, pero hay que ir con bastante respeto. Nunca estuve en Casablanca, pero por lo que tengo entendido, el público va a pesar.
-¿Cómo ves la posibilidad de luchar por el N° 1 del mundo?
-Este año no se puede porque los números no alcanzan, pero espero estar en condiciones de buscar el N° 1 el año próximo, o en 2005. Es uno de mis objetivos mayores y día tras día trabajo para lograrlo. ¿Posibles rivales? Todos los que están ahora juegan muy bien, son muy duros y luchamos por lo mismo. Lo lindo es que en este momento no hay uno que sea el mejor, que marque mucha diferencia, y cualquiera de nosotros puede estar ahí.
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