NARVÁEZ Y ACUÑA FESTEJARON EN EL LUNA PARK
Los dos defendieron con éxito sus respectivos títulos mundiales, pero brindaron espectáculos totalmente diferentes en la noche del Luna Park, en la velada homenaje al recordado Nicolino Locche. Omar Narváez superó con sufrimiento al colombiano Walberto Ramos, en tanto que Marcela Acuña despachó con mucha facilidad a la colombiana Paola Herrera.
El chubutense, campeón mosca de la Organización Mundial de Boxeo, retuvo por novena vez su corona frente a un rival duro, aguerrido y corajudo. Fue por puntos, en decisión unánime: 115-111, 117-109 y 115-112.
El argentino fue superior durante todo el combate, pero no consiguió brillar y tuvo serios inconvenientes para encontrar los puntos flojos del retador cafetero. Narváez realizó la peor pelea desde que consiguió su cinturón de campeón, ya que no se mostró del todo bien físicamente y nunca hirió con su tremenda zurda. Apenas consiguió tirar al colombiano en el noveno capítulo, cuando lo encontró mal parado en una contra.
Es verdad que Ramos buscó desde el arranque asegurarse las tarjetas y ensuciar el combate con golpes bajos (le descontaron un punto en el octavo asalto) y cabezazos (le produjo al chubutense un corte en el pómulo izquierdo), pero el campeón no supo como contrarrestar esa táctica.
De todos modos, el púgil radicado en la provincia de Córdoba (23-0-2, 15 KO) alcanzó en un récord a Pascual Pérez y Santos Laciar, otros ex campeones mundiales de la misma categoría: los tres sumaron nueve defensas consecutivas de sus respectivos cetros. El colombiano quedó con récord de 11,4 y 2, con 7 nocauts.
Por su parte, la formoseña Acuña, campeona supergallo de la Asociación Mundial, subió sonriente al cuadrilátero, desató la euforia de su público y consiguió el triunfo en apenas un minuto ante la colombiana Paola Esther Herrera Gómez.
La Tigresa salió a comerse a su rival, conectó muy buenos rectos en el arranque y sentenció el combate con una excelente combinación arriba, que dejó a la aspirante (12-1-2, 4 KO) totalmente desequilibrada.
“La verdad es que me quedé con ganas de más”, confesó Acuña, quien ahora ostenta 21 triunfos (13 por la vía rápida) y 5 derrotas. “Estuve más moderada que en otras peleas. La intención era aguantar mejor, trabajar arriba en el inicio y luego buscar la zona baja”, agregó la argentina en diálogo con TyC Sports.
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