NATALIA: HALLAN PELOS Y FIBRAS DE SOGA EN EL BAÚL DEL AUTO
Por falta de otras evidencias o por la firme presunción de su responsabilidad penal en el crimen de Natalia Di Gallo (16), la Justicia de Quilmes sigue apuntando a Nicolás Gómez, el joven que la acompañó el 29 de diciembre cuando empezó un paseo que terminó con la muerte de la chica.
La Policía Científica halló pelos y fibras de una soga plástica en el baúl del Renault 11 que los llevó hasta el Parque Pereyra Iraola, donde desapareció Natalia.
Nicolás aseguró en su testimonio que un hombre los asaltó esa madrugada mientras estaban en el auto. Agregó que lo encerró en el baúl y se llevó a su amiga. El fiscal Claudio Pelayo no confía en esa versión: procesó a Gómez por privación ilegítima de la libertad agravada por el resultado de muerte y falsa denuncia.
Gómez volvió a ratificar sus dichos en la segunda indagatoria. Una testigo de identidad reservada dijo haber visto cuando golpeaba a su amiga en la localidad de Bosques, un rato antes de ir al Parque Pereyra Iraola. El cuerpo de Natalia apareció el 1º de enero a cinco kilómetros del lugar donde fue el presunto asalto y rapto.
Pelayo ponderó tres teorías para su investigación. El crédito a la versión del ahora procesado; la posibilidad de que haya actuado como “entregador” de la joven y una agresión directa de Gómez.
La primera perdió fuerza con el correr de los días. La familia de Natalia sostuvo que la entrega “pudo ser por plata”. Y la tercera, mucho más grave, instala a Gómez en las cercanías de la inculpación por homicidio.
¿Cuál es la importancia del hallazgo de los pelos en el baúl del Renault 11? Si corresponden a la genética del joven detenido, se confirmarían sus dichos y su situación procesal cambiaría drásticamente. Pero si los cabellos fueran de Natalia quedaría definitivamente expuesta la mentira del muchacho, ya que podría probarse que Natalia estuvo viva o muerta en el baúl del auto. Sería la carta más fuerte de Pelayo.
El resultado de las pericias sobre la soga tiene un valor complementario, pero no menos importante. El cuerpo de Natalia fue hallado dentro de unas bolsas de nailon atadas en las puntas con sogas que se utilizan en náutica. Si los materiales resultan compatibles, habría una conexión directa de Gómez con el crimen, como homicida o como partícipe.
A casi un mes del asesinato, la fiscalía se aferra a los peritajes porque no surgen elementos que ayuden a confirmar sus sospechas. Gómez está detenido desde hace cuatro días e insiste con su inocencia. Hilda González, la madre de Natalia, no le cree. “Para mí ya es culpable desde el momento que llevó a mi hija a ese lugar y a esa hora”, acusa.
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