NAVIDAD Y AÑO NUEVO SON LOS DÍAS DE MAYOR MORTALIDAD CARDÍACA
Las víctimas de accidentes automovilísticos y del uso inapropiado de elementos de pirotecnia son los pacientes clásicos que deben atender los médicos de guardia en las horas posteriores a la celebración de Nochebuena y Año Nuevo. Sin embargo, existe otro paciente clásico de esas fechas, aunque menos conocido, ya que no siempre acude a la consulta médica y, si lo hace, llega tarde: el que sufre un infarto.
Navidad y Año Nuevo -revela un estudio publicado en la revista Circulation- son los días del año con mayor cantidad de muertes por esa causa. “Nuestros hallazgos sugieren que esos días constituyen un factor de riesgo de mortalidad cardiovascular”, escribieron sus autores, investigadores de la Universidad de California en San Diego (UCSD), Estados Unidos.
Tras analizar los registros de las muertes ocurridas en ese país entre 1973 y 2001, hallaron que la mortalidad cardiovascular de los días de Navidad y Año Nuevo era casi un 5% mayor que en el resto de los días, lo que no es poco en términos poblacionales. Para los investigadores, los culpables de esos picos de mortalidad son los cambios de hábito frecuentes en esos días y la demora en buscar ayuda médica.
“Cada año, durante los días de Nochebuena y Año Nuevo, millones de personas cambian abruptamente sus patrones de comida, bebida, ejercicio y trabajo, entre otros. Esos cambios comportamentales pueden afectar la mortalidad cardíaca -escribieron los investigadores-. Otros pacientes demoran inapropiadamente la búsqueda de tratamiento médico necesario.”
“Las fiestas de Nochebuena y Año nuevo plantean muchas veces situaciones de alto estrés emocional, y son también cenas en las que se produce una sobrecarga de alimentos con alto contenido de grasa, sal y azúcar, y en las que se toma mucho alcohol; todos factores que pueden gatillar un evento cardiovascular”, advierte el doctor Alberto Alves de Lima, director de capacitación del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA).
De los habituales invitados a la mesa navideña, los más dañinos son el alcohol y las grasas que, como explica el cardiólogo, alteran la función de las paredes de las arterias, promueven la coagulación y elevan el colesterol malo, lo que puede conducir a la aparición de un infarto de miocardio.
Algunos consejos navideños del doctor Alves de Lima: moderar el consumo de alcohol y de alimentos de alto contenido graso; evitar el estrés emocional, dormir poco y excederse en la actividad física, y en los casos de pacientes con antecedentes cardiovasculares, evaluar con el médico la posibilidad de recurrir a drogas como la aspirina o los betabloqueantes. “Es fundamental que las personas consulten inmediatamente ante la presencia de un síntoma cardíaco”.
También la demora en la consulta médica es algo habitual, confirmó el doctor Luis Zaroto, jefe de la División de Urgencias del Hospital de Clínicas: “Los domingos en la guardia recibimos un promedio de 60 consultas y los lunes 140. Y lo mismo ocurre en los feriados: los pacientes evitan acudir al médico en sus días de descanso y demoran la consulta hasta que ya no aguantan más.”
Además, “en los encuentros familiares los pacientes habitualmente esconden sus síntomas o su malestar para no preocupar a sus seres queridos”. Eso mismo, agrega Zaroto, es esperable que ocurra en Nochebuena o Año Nuevo, tal como afirman los autores del estudio publicado en Circulation.
“No hay que demorar la consulta médica cuando uno se siente mal”, coincidieron Alves de Lima y Zaroto.
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