NEBBIA Y VITALE: DE LA NOSTALGIA AL PLACER
Lito Vitale está componiendo una pieza de ballet para Julio Bocca y quiere volver a la televisión con el programa “Ese amigo del alma”. Litto Nebbia grabará un disco tanguero junto a su grupo para publicar en España y termina un musical que dejó inconcluso Waldo de los Ríos. Pero si ahora están juntos frente al grabador es porque entre tanta actividad pudieron encontrar el tiempo para revivir un proyecto común que nació en 1994 y que a principios de 2003 tomó forma de disco. El sábado, en La Trastienda, finalizarán una serie de shows con ese material.
La reunión no requiere de mucho ensayo, pero sí de preparativos que jamás podrían pasar por alto dos tipos que tienen sellos discográficos independientes y estudios de grabación propios. “¿Qué querés que le pida al técnico para el sábado: Minidisc y 24 canales?”, pregunta Nebbia. “Minidisc no -responde Vitale-. DAT para tener un estéreo y dos ADAT porque con 16 canales alcanza”.
Traducido e interpretado en criollo, esto significa que quieren tener un buen registro sonoro ante la posibilidad de publicar un DVD con el recital de pasado mañana. Son previsores, como lo fueron hace casi diez años al grabar un concierto a dúo que se publicó en CD recientemente, con el nombre de “La melancolía vital”.
“Un 80 por ciento del disco es del show que dimos en 1994 en el teatro Roma -recuerda Vitale-. Alberto Grande, un amigo en común, tenía una fecha libre en esa sala y nos convocó. Entonces le propuse a Nebbia un repertorio de temas que él escribió. Pero sólo este año tuvimos tiempo para editar un CD y volver a tocar en vivo.”
El próximo recital será el último de una gira por salas de la capital mendocina, San Rafael, Rosario, Avellaneda, San Juan y La Plata.
El repertorio -“Vamos negro, fuerza negro”, “Madre escúchame”, de Los Gatos, y “Mujer de los mil días”, entre otros- surgió como una especie de cancionero de Nebbia compilado por Vitale. Allí están algunos de los favoritos de Lito más un título sugerido por su padre, Donvi (“El otro cambio, los que se fueron”), y un par de piezas registradas más recientemente que completaron el CD.
“Para mí tiene un componente personal: el hecho de haber crecido escuchando la música de Litto. Tengo recuerdos muy fuertes. Y cada uno de los temas que propuse tiene que ver con eso”, apunta Vitale.
Nebbia lo entiende como una manera de juntarse para hacer música. “Te doy dos ejemplos. Del tema “Cadenas y moneda” digo que es un blues local del 71, con un aire porteño que da para improvisar. “Vamos negro…”, que la estrené con Domingo Cura, es una folkloreada que tiene una versión distinta cada vez que tocamos con Lito. Ya en esas dos canciones hay buenos motivos para tocar juntos. Excepto por dos o tres temas que son más nuevos, el resto no lo toqué en los últimos 10 o 15 años. Por eso me pareció piola hacerlos sin el ánimo de pensar en covers ni buscar algo sofisticado modelo 2003. Se trata, simplemente, de dos tipos que tocan el piano y están contentos de tomar una canción que hace 15 años que no la toca nadie. Para mí ése fue el motor.”
-¿A qué apunta el título “La melancolía vital”?
Nebbia: -Melancolía se entiende como algo peyorativo, lo mismo que romanticismo. Pero la época del romanticismo tuvo músicos revolucionarios y la melancolía es una posibilidad reflexiva para hacer vigorosamente algo que amás y recordás. Se me ocurrió asociar los apellidos: la niebla (nebbia), que tiene algo de melancolía, y vital (Vitale). Y creo que es bárbaro poder disfrutar cierta música de nuevo. Volver a cantar “Madre escúchame” me ha emocionado hace algunos años. Pero además tiene una línea melódica fuerte y una rítmica beat que me resulta un placer hacerla con Lito. Hay, a veces, otros aspectos de lo que hacemos actualmente donde no están contempladas aquellas cosas.
-A pesar de ser solistas, sus carreras están marcadas por sociedades musicales…
Nebbia: -Es que el sentido de la música es compartir, es algo grupal. Puedo ser líder, pero a la hora de improvisar o armar un arreglo necesito que los músicos sumen. Eso es lo que enriquece. A veces escucho música por radio donde parece que todo es hecho por una máquina. No quiero decir que haya que hacer discos roñosos, pero hay un aspecto de la música que es la “tracción a sangre” y uno debe seguir teniendo la posibilidad de plasmarla en una grabación. Yo necesito tocar con gente que me quiera. Tengo esa formación desde chico, siempre trabajé en grupo.
Vitale: -A mí tampoco me gusta tocar solo. Sobre todo desde que sentí que el aprendizaje se daba al compartir música con otros. Después de tocar con gente admirada de (el grupo) Spinetta Jade, o con (Dino) Saluzzi. Con Baglietto, por ejemplo, encontramos una visión del tango que fue lo particular del dúo. Y ahora volví a la música instrumental con un quinteto.
-¿Cuál es la característica de este dúo?
Vitale: -No sé si hay una característica. La idea es meter toda la carne al asador, tocar con libertad. Si bien hay una base, siempre aparecen cosas nuevas y versiones distintas.
-Como tocar en el living.
Nebbia: -Es algo natural. Los temas tienen vida propia, pero hay una apertura a partir de eso.
Por Mauro Apicella
De la Redacción de La NACION
Para agendar
Nebbia y Vitale. Presentación del disco “La melancolía vital”. La Trastienda Balcarce 460. Tel. 4342-7650. Pasado mañana, a las 23. $ 15
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