NEGOCIAN CON LAS EMPRESAS UNA REBAJA EN EL PRECIO DE LAS GARRAFAS
El Gobierno está negociando con los productores, envasadores y distribuidores del gas licuado de petróleo (GLP) una rebaja en el precio de la garrafa.
“Es muy probable que en los próximos días estemos conversando con el resto de los puntos de venta para tener un valor significativamente más bajo que el que está en el mercado, que llega a los 25 pesos”, dijo ayer el ministro de Planificación, Julio De Vido, en Casa de Gobierno.
Anoche, en una de las principales productoras de gas admitieron que “efectivamente existe una negociación” entre el Gobierno y todos los sectores involucrados en la comercialización del GLP.
Esa misma fuente aseguró que en los últimos días hubo una tendencia a la baja en el precio de la garrafa, que hoy oscila entre los 23 y 24 pesos, según un relevamiento propio. Sin embargo, ahora los empresarios están evaluando si pueden impulsar una rebaja de un peso más. Es decir que la garrafa chica no supere los 22 pesos.
El costo del gas envasado es un tema sensible, ya que es utilizado por 4,5 millones de hogares, los de más bajos ingresos. Si bien el Gobierno instauró la llamada garrafa social, que se vende a 18 pesos, la problemática no se solucionó porque quienes no pueden acceder a ella (sólo se vende en 800 puntos de venta, entre los 100 mil que hay) pagan precios que llegan a los 35 pesos.
El tema, además, se reavivó en las últimas horas, después que el defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, ampliara una denuncia contra las productoras ante la Comisión de Defensa de la Competencia.
Según el ombudsman, de acuerdo con los costos actuales de producción, fraccionamiento y comercialización, el precio máximo de las garrafas no debería superar los 18 pesos.
Al respecto, la subsecretaria de Defensa del Consumidor, Patricia Vaca Narvaja, dijo que Defensa de la Competencia “está estudiando el tema en el marco de una investigación sobre la estructura de costos del fluido”. Y adelantó que el precio del gas podría bajar si se reduce el valor en la producción. “Es necesario trabajar en el precio de la tonelada de gas butano” (hoy a 650 pesos), no como commodity, sino en base a los costos de la extracción del GLP”, explicó la subsecretaria a Clarín. Es decir que, como un subproducto del petróleo, su precio debería ser más bajo.
En las reuniones que la Subsecretaría mantiene con las provincias (COFEDEC) trascendió que Mendoza, por ejemplo, sancionó el miércoles un marco regulatorio para el precio del gas licuado que permite intervenir a la provincia en la comercialización. Según la estructura de costos analizada por esa provincia, el precio de la garrafa no debe superar los 16 pesos.
También la Municipalidad de Salta acordó con los empresarios de las cinco firmas petroleras que operan en la provincia y el Ejército vender la garrafa social a 19 pesos en los barrios más alejados de la capital salteña.
En tanto ayer, en La Boca, un camión enviado por el Ministerio de Planificación vendió a $ 18 garrafas sociales en la esquina de Olavarría y Del Valle Iberlucea.
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