NEGOCIAN EN BOLIVIA ADELANTAR LAS ELECCIONES PARA SOLUCIONAR LA CRISIS
Bolivia sigue en el desconsuelo y, desde el poder, buscan una salida al concierto de reclamos en el que el país está sumido desde hace tres semanas. Ayer, el presidente Carlos Mesa, más los titulares de la Cámara de Senadores y Diputados, y el de la Corte Suprema, culminaron una primera ronda del diálogo convocado en Santa Cruz por la cúpula de la Iglesia. La negociación de un llamado inminente a elecciones generales encontró durante todo el día eco en los medios y en la calle.
El presidente del Senado, Hormando Vaca Díez, y el de la Cámara de Diputados, Mario Cossío, le confirmaron a la prensa que durante el diálogo con la Iglesia se había estudiado la posible renuncia del presidente Mesa y el adelantamiento de los comicios generales, que deberían llevarse a cabo en 2007. La red de especulaciones que siguió a estas declaraciones fueron desde la posibilidad de tener elecciones en diciembre o bien unificar la próxima elección de prefectos, del 12 de agosto, con los comicios para elegir presidente y para renovar el Parlamento.
En su comunicado de anoche, el Episcopado boliviano señaló que los representantes de los tres poderes manifestaron “una firme decisión de encontrar soluciones en el marco de la Constitución”. La Iglesia anunció además que abrirá el diálogo a los movimientos sociales pero pidió antes “un gesto patriótico y un acto de desprendimiento” para que se levanten las medidas de presión.
“El país se está desmoronando”, fue el diagnóstico brutal de los hombres de la curia, el mismo día en que el propio papa Benedicto XVI expresó su preocupación por el cuadro en este país.
Nada indica que el pedido de la Iglesia vaya a encontrar eco en quienes programaron para hoy una marcha que concluirá con un cabildo abierto en la céntrica Plaza San Francisco, poco después del mediodía. Por otra parte, la capital atraviesa una situación delicada ya que no hay combustibles y se percibe una merma en la llegada de alimentos.
En El Alto, los huelguistas de la Fejuve (Federación de Juntas Vecinales) tienen tomada la planta de Senkata que provee de gasolina, diésel y gas licuado a la ciudad. Los alimentos, ya subieron hasta un 50% y ya hay escasez de carne de vaca y de cerdo.
El mapa de la crisis en este país es inabarcable. Va desde los reclamos de nacionalización de los hidrocarburos y el llamado a una asamblea constituyente que hacen campesinos e indígenas del Altiplano a la exigencia de autonomía por parte de la llamada “Media Luna”, los departamentos ricos en gas del este, al norte y al sur, con Santa Cruz a la cabeza.
Así, la frase “guerra civil” está en boca de todos. Lo que hasta ahora fueron episodios aislados de golpizas a campesinos por parte de las llamadas Juventudes Cruceñistas —grupos de jóvenes con entrenamiento militar— podría derivar en un combate tan delirante como posible.
Ocurre que Roberto de la Cruz, líder de la COR (Central Obrera Regional), convocó por TV a un reclutamiento de reservistas de entre 15 y 30 años “para ir a defender la patria” a Santa Cruz. Ayer, en el Comité Cívico de ese departamento, unas 300 personas se autoacuartelaron “a la espera” de los “provocadores” de El Alto, “dispuestos a dar la vida”.
Consultado por Clarín, De la Cruz confirmó su convocatoria para “aparecer en Santa Cruz en cualquier momento, ahí donde la oligarquía de la derecha se ha concentrado para dividir el país”.
—¿Irán armados? Porque usted sabe que en Santa Cruz sí lo están.
—No lo vamos a anunciar. Ya tenemos unos mil reservistas entrenándose en diferentes campos. Allí están los que defienden a las petroleras: nosotros defenderemos la patria.
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