NÉSTOR KIRCHNER PARTICIPARÁ DE LA CAMPAÑA EN SANTA FE
“Empiecen a carretear que cuando levanten vuelo ahí vamos a estar”, fue el mensaje del Presidente Nestor Kirchner a la dirigencia del PJ santafesino, al día siguiente del cierre de listas y más preocupado por la interna bonaerense que por la suerte de Agustí Rossi y compañía. No obstante, desde la Rosada se seguirá con atención la evolución de la campaña en el distrito electoral más importante del interior del país. Más allá de lo que puedan hacer los candidatos, el peso del arranque parece recaer sobre las espaldas del Gobernador Jorge Obeid, que deberá esforzarse ya que Carlos Reutemann decidió mandar el “tractor” a boxes para hacerle “alineación y balanceo”. A tono con las metáforas cinematográficas de la primera dama, “el hombre que nunca estuvo” dijo que “no participé del armado de la lista en Santa Fe”, tampoco fue al teatro de presentación de “CFK”, ni a San Vicente al lanzamiento de “Chiche Corleone”.
El fuego cruzado entre kirchneristas y duhaldistas en la provincia de Buenos Aires opacó -si es que se podía más- el lanzamiento de la lista de candidatos a Diputados Nacionales del peronismo santafesino. Tiene su lado positivo, sobre todo si el enojo presidencial llegó a los niveles descriptos por algunos de los asistentes a las reuniones finales, previas al cierre de listas. “Kirchner tiene el problema de la provincia de Buenos Aires, lo de Santa Fe le interesaba reativamente”, dijo a Rosario/12 un dirigente del PJ, que tras cartón sostuvo que “se cerró lo mejor que se pudo”. Lo cierto es que “lo mejor que se pudo” consistió en inscribir en los tres primeros lugares a candidatos cuyos nombres no habían aparecido ni remotamente hasta ese mismo día. “¿Si eso no es renovación, como se llama?”, dijo irónicamente uno de los artífices de la lista, orillando el humor negro. Agustín Rossi y Ana Berraute -uno y dos respectivamente- se conocieron al día siguiente de cierre de listas en la sede del Gobierno en Rosario, durante un acto armado al efecto, y presidido por Obeid, al que llegaron las cámaras de los canales locales para “poner” en pantalla a los flamantes candidatos: Rossi un conocido de los rosarino y Belaute, un rostro absolutamente desconocido. La funcionaria de Educación –vieja amiga de Jorge Obeid, compañera de militancia en los ’70, y de casa con otro militante desaparecido–, continuaría su periplo provincial para conocer al número tres de la lista, Carlos Parola, quien fuera Ministro de Salud de Carlos Reutemann.
Rossi, en tanto, decidió que la lista que lo tenía como cabeza para aspirar a renovar su banca de Concejal siguiera adelante con Walter Palombi -otro desconocido para el electorado-, desestimando el convite del obeidismo para que la bajara y se sumaran sus muchachos a la lista que encabeza Osvaldo Miatello.
En el cuarto lugar, Juan Héctor Sylvestre Begnis, siguiendo los pasos de su padre, Don Juan Carlos, se sumó al peronismo aunque sin el protagonismo de quien fuera dos veces Gobernador. Al “Canchi” hasta ahora le valió la suspensión de su afiliación a la Unión Cívica Radical.
Así las cosas, el peronismo se pondrá en marcha con sus candidatos y habrá que ver con quienes más.
En el caso de Obeid, la conformación de la lista, en la que figuran en los lugares expectantes dos ministros y su mejor amigo –el Diputado provincial Ariel Dallafontana– lo compromete absolutamente. Tal vez por eso decidió “premiar” a Belaute antes que buscar algún voto más, que por otra parte nadie garantizaba. Obeid “pasará por caja” si el PJ gana -y en esa cola se encontrará com muchos- y “pagará” el costo si es derrotado. Más allá de que sea una lección de Legisladores y de que el Presidente la promocionó como un plebiscito a su gestión, la “factura” de una eventual derrota se la van a cargar a Obeid. Y no solo desde la Casa Rosada –donde Alberto Fernández sigue operando contra Obeid– sino en Santa Fe, donde la actitud de Carlos Reutemann volvió a ser la de “Poncio-Piloto”, solo que esta vez nadie lo va a decir antes del comicio. Al contrario, todos dirán “Reutemann acompaña, va a recorrer la provincia” y otras cosas por el estilo que siempre ofrecen una visión cuanto menos opinable. En rigor en la lista no hay ni un reutemista, Carlos Parola lo fue, pero hace tiempo, su presencia en la lista ofrece las caracteristicas de un repuesto, más que de una reaparición política. Vino a llenar el “hueco” que dejaba Alberto Hammerly –que estuvo en el segundo lugar de la lista hasta cinco horas antes de cierre– y fue bajado por el Lole –después de un duro cruce telefónico con Rafael Gutiérrez, que reclama el lugar para su hermano Julio– lo que llevó al Senador a una decisión salomónica.
¿Pero por qué no Gutiérrez? “Lo bajaron en la Rosada, fue por el voto contrario al pedido del Poder Ejecutivo en el juicio político a Antonio Boggiano” dijo a Rosario/12 una fuente confiable. Lo cierto es que Gutiérrez fue el único dirigente del PJ que sangró por la herida y declaró que “dentro del peronismo hay quienes apuestan a una derrota”.
Fuera de esas declaraciones, nadie dijo nada, ni a favor ni en contra, solamente Obeid, que sabe que no podrá –y tal vez no querrá– sacarle el cuerpo a la situación sea cual fuere el resultado.
Reutemann, en cambio, no habló de los candidatos. En realidad no habló de nada y se mandó a guardar. Sus voceros dicen apenas “el Lole va a acompañar”, en una difusa definición.
En la Rosada, desde hace tiempo -antes de la elección de gobernador- que en despachos próximos al del Presidente hablan muy bien de Hermes Binner. Inclusive llegaron a invitarlo al lanzamiento de Cristina, como lo hicieron con tres gobernadores radicales que decidieron concurrir.
El ex Intenente socialista ni siquiera atendió los llamados -hay quienes sostienen que para no tener que decir que “no” y poder negar la especie-pero su vínculo con el Presidente sigue intacto.
El que si estuvo fue Jorge Obeid, sentado muy cerca de Kirchner –al lado del Presidente sentaron a Felipe Sola y a Jose Manuel De la Sota– y se lo vió sonriente. No obstante Obeid es de los dirigente de primera línea del PJ que se sentirían más cómodos si no hubiera pelea en provinicia de Buenos Aires, el Gobernador santafesino mantiene una estrecha relación con José María Diaz Bancalari, primera espada de Duhalde, que apoyó desde el primer momento la candidatura de Obeid para la Gobernación de Santa Fe en 2003.
El que no fue al teatro con Cristina y tampoco pasó ayer por San Vicente –lanzamieto de “Chiche” Corleone– fue Reutemann.
Podría decirse que el senador santafesino fue uno de los pocos, sino el único dirigente del PJ que no estuvo en ninguno de los actos. El otro fue Carlos Menem.
En este marco, se largó la campaña en Santa Fe que va a durar cien días, y que permitirá ver cual es el grado de compromiso de los referentes del PJ con la lista que lleva los colores oficiales.
¿Vendrá Kirchner a hacer campaña a Santa Fe? ¿Recibirá a los candidatos en su despacho como si lo hubiera hecho con María Eugenia Bielsa u Horacio Rosatti? ¿Se volverá a hablar de plebiscito? ¿Jugará Reutemann? ¿Reaparecerá la “interna” obeidistas-reutemistas que ya se insunuó en la Legislatura?
Estos interrogantes se irán develando con el paso del tiempo, y el día siguinte a la elección, los peronistas podrán preguntarle a sus dirigentes “¿qué hiciste tu en la guerra?”.
Seguramente habrá quienes contesten “hice todo lo que pude”. Otros probablemente tampoco estén para contestarlo. Y en es caso de los candidatos –sobre todo quien encabeza– podrán decir que hicieron lo que otros no pudieron o no quisieron hacer.
En cualquier caso –y más allá de las declaraciones triunfalistas– la elección del 23 de octubre se presenta con la más complicada para el invicto del PJ. “La presión ahora la tiene Binner” trata de conformarse un viejo militante peronista que poniendo la pelota del otro lado de la red pronostica “si Binner no le gana a esta lista que se olvide ser candidato a Gobernador en el 2007, y que los socialistas vayan pensando en otra cosa. Aqui hay peronismo hasta el 2100”. Tiempo al tiempo.
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