NEWELL’S CONFIRMÓ UN BUEN MOMENTO CON CINCO GOLES
Persevera y triunfarás. Lo entendió Newell’s, que jamás, ni aun en el momento más difícil, cuando Gimnasia le llenaba el camino de obstáculos, abandonó su compromiso con el juego ofensivo. Fue obstinado y audaz. Y tuvo su premio. El triunfo, negado durante tanto tiempo, volvió a sonreírle por segunda fecha consecutiva. Fue 5-2, resultado perfecto para esperar el clásico del domingo con el ánimo por las nubes.
Newell’s arrancó el partido con una postura bien definida: ir al frente. Lo inició a una altísima velocidad, con una decidida vocación de ataque y mucha audacia. Hasta tomando ciertos riesgos, por dejar descubiertas sus espaldas. Gimnasia fue la contracara. Agrupó demasiada gente cerca de Olave y rara vez lanzó incursiones ofensivas. Esperar en su zona defensiva y jugar al error del rival parecía su fórmula. Y a medida que pasaban los minutos, se iba sintiendo cada vez más cómodo en este esquema.
Sólo le faltaba a Newell’s aprovechar las situaciones que creaba. El desequilibrio mayor venía por el sector derecho, donde se juntaban Patiño y Mauro Rosales. Dos tiros de media distancia de Rosada se fueron desviados; un cabezazo de Bermúdez, cerca del palo derecho; un derechazo cruzado de Mauro Rosales fue sacada al córner por Olave… Hasta que tanta búsqueda encontró su recompensa a cuatro minutos del final del primer tiempo. Paulo Rosales ejecutó el tiro de esquina, desde la izquierda, Vásquez la bajó de cabeza y Guillermo Marino, en una maniobra llena de plasticidad y acrobacia, metió la chilena que entró llovida por el ángulo derecho de Olave.
A poco de iniciado el segundo tiempo, Patiño, a la carrera tras el rebote de una tapada de Olave a Mauro Rosales, puso el 2 a 0. Parecía liquidado. Pero no… una distracción defensiva le permitió a Licht descontar. Paradójicamente ese gol desordenó a Gimnasia. Y Newell’s aprovechó y gritó el tercero, una perla de Patiño, rematando desde veinticinco metros picándole la pelota a Olave. Ahí sí se acabó la historia.
Hasta el final se siguió floreando Newell’s. Y festejó dos veces más, con dos tiros libres ejecutados y convertidos por Mauro Rosales, uno desde la izquierda y el otro desde la derecha.
Para decorar el resultado, al final, Goux descontó para un Gimnasia que sólo fue rival mientras mantuvo el orden. Luego, lejos estuvo de mostrar el sello característico que le imprime Griguol a sus proyectos. Llamado de atención para los platenses, que se fueron de Rosario goleados y con una mueca de preocupación marcada en el rostro.
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