NEWELL’S NECESITA GANAR Y RACING LE TOMA EXAMEN
El partido promete entregar un bono-extra, porque Newell’s se jugará el campeonato esta noche en Rosario ante Racing. No es arbitraria la apreciación, aunque sea incorrecta con los números de la tabla de posiciones en la mano. Los dirigidos por Héctor Veira se ubican en el sexto puesto, a cinco puntos de Boca, a tres de San Lorenzo, a dos de su archirrival Central y a uno de Banfield y Quilmes. Una derrota u otro empate (vienen de igualar 1-1 con Chacarita en San Martín) los alejaría de la zona caliente de la definición. Seguirían contando con posibilidades matemáticas, pero quedarían relegados en la idea-fuerza que aún los sostiene como uno de los candidatos a partir del parate de Boca.
Racing quedó rápidamente fuera de la carrera por el campeonato, pero su reacción de tres triunfos consecutivos (goleadas ante Rafaela y Nueva Chicago y un éxito sobre el final frente a Estudiantes) lo ubica como un rival exigente. Es que los dirigidos por Angel Cappa también se juegan una parada brava porque cuentan con la posibilidad de consolidar la imagen que dejaron en los últimos encuentros frente a uno de los mejores equipos del torneo (el único que venció a Boca).
Cappa no confirmó el equipo, pero todo indica que repetirá la formación que jugó con éxito el segundo tiempo contra Nueva Chicago y luego fue la inicial frente a Estudiantes. La alternativa era incluir a Lucas Rimoldi por Vicente Principiano, pero parece que el técnico se inclinaría por una apuesta ofensiva.
Newell’s es la contracara. Veira mueve nombres y posiciones para jugar este partido decisivo. Regresa Adinolfi, quien reemplazará a Re, mientras que Villar ingresará por Rosada (llegó a las cinco amarillas). Esto generó un par de cambios tácticos: Villar jugará por derecha en lugar de Patiño, quien se ubicará por izquierda en la posición de Guiñazú, el que, a su vez, ocupará el puesto de volante central.
Lisandro López, una revelación, Diego Milito, con el objetivo de trepar a lo más alto de la tabla de goleadores y la magia de Mariano González, de un lado. La explosión de Mauro Rosales, la racha del Cuqui Silvani y el poder de los colombianos Jairo Patiño y Julián Vásquez, del otro. Todas garantías a la hora de comprar un pasaje rumbo a la emoción.
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