Newell’s ahora disfruta de la punta
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Con un gol de Nacho a los 28′ del segundo tiempo, el equipo de Diego Osella venció a Huracán 1 a 0 con mucha practicidad y se encaramó, junto a Boca, en lo más alto del torneo.
Este Newell’s es así. No siempre juega bien pero gana… y con angustia. Como esta tarde ante Huracán con una buena definición de Scocco. Discutible o no las formas, lo cierto es que Newell’s llegó a la punta del torneo y quiere más. Y está bien si se piensa que la que tuvo la mandó a guardar y ahora lo disfruta. Practicidad, que le dicen…
Newell’s arrancó como siempre: intentado hacer circular la pelota, buscando armar circuitos futbolísticos a partir de Quignon, siguiendo por Formica y buscando asociarse con Maxi y Scocco. Pero se quedó en la sana intención.
A los 2′, Villalba probó de lejos tras un rechazo de Pocrnjic con los puños y Huracán avisó; a los 8′ Romero Gamarra remató cerca y a los 16′ otra vez Villalba lo midió a Pocrnjic.
Hasta allí, todo fue presión alta por parte de los dos, imprecisiones y poca profundidad. En medio de ese panorama, Newell’s no lograba generar juego y el local, que salia más rápido y frontal, no lastimaba en los metros finales.
Huracán le metía más movilidad a su juego y si bien no lograba definir, merodeaba más ante la hoy dubitativa defensa rojinegra.
Newell’s no lograba progresar en el terreno con la pelota dominada y su juego se iba diluyendo a medida que pasaba la mitad de la cancha. No había sorpresa por los laterales, no había generación de juego porque no lograban ni Quignon ni Formica la pelota limpia, y Maxi y Scocco debían retroceder para intentar conseguir la pelota.
A los 29′ llego la jugada polémica en la que todo el estadio reclamó penal de Moiraghi a Romero Gamarra y Paletta no dudo en hacer la seña de “nada”. La tribuna reaccionó y comenzó a insultar al árbitro y todo se desmadró (ver aparte).
Al reanudarse el cotejo, todo siguió igual. Incluso hubo un cabezazo de Fritzler que estuvo cerca pero Pocrnjic logró contener.
En el complemento, algo cambió. Huracán se decidió aún más a jugar en campo rival y con el correr de los minutos los merodeos cerca del arco de Pocrnjic se hicieron más frecuentes.
Sin embargo, y pese al acoso del Globo, a los 9′ hubo una buena asociación entre Formica y Scocco, quizás preanunciando lo que sería una resoluciòn inesperada.
Con Romero Gamarra y el ingresado Pussetto como banderas, Huracán se fue con todo aunque siempre careció de resolución en la zona caliente y así fueron pasando oportunidades.
Y a los 28′, cuando Newell’s buscaba levantar la cabeza y respirar, Scocco y Formica se asociaron por izquierda, Nacho recibió la descarga filtrada y sacó un remate cruzado no con mucha potencia pero con precisión y, tras un leve desvío en Nervo, el eficiente Marcos Díaz debió irla a buscar al fondo del arco.
Huracán sintió el impacto y se fue con los últimos cartuchos que le quedaban a buscar la igualdad. Crecieron así en el fondo las figuras de Domínguez, Moiraghi y Nehuén Paz para sacar todo lo que entraba de un Huracán que ya tenía en cancha al Rolfi Montenegro y estaba decididamente jugado en ataque.
Newell’s terminó con angustia, pero a los efectos de su objetivo, ir partido a partido, todo le salió redondo: no jugó bien, pero fue muy práctico a la hora de aprovechar la única jugada clara de que dispuso y se llevó el premio mayor. Ahora, la punta -aunque compartida con Boca al menos hasta mañana- se tiñó de rojo y negro.
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