Nicaragua: Ortega da marcha atrás con una reforma
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Canceló un plan para aumentar el aporte jubilatorio que había desatado violentas protestas. En cinco días murieron entre 24 y 30 personas y hubo saqueos.
En su peor crisis desde que regresó al poder, hace más de una década, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció ayer la cancelación de una reforma del sistema de seguridad social que desató violentas protestas que se extendieron en el país durante cinco días y causaron la muerte de entre 24 y 30 personas.
Ortega habló por la tarde en cadena de radio y televisión y dijo que la decisión busca “facilitar la discusión y el diálogo amplio” entre el gobierno, trabajadores, empleadores, y “que se restablezca la paz”.
El 16 de abril pasado, el Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS) reformó el sistema de pensiones para incrementar las contribuciones obreras y patronales con el fin de darle estabilidad financiera al sistema de pensiones.
La reforma desencadenó una oleada de protestas que comenzaron el miércoles pasado y hundieron a Nicaragua en el caos, con violentos choques entre manifestantes y policías, saqueos de negocios y destrucción de edificios públicos.
Entre los videos más impactantes que circularon en las redes figura el del asesinato del periodista de la zona de Bluefields (Caribe sur) Ángel Gahona, director del noticiero local El Meridiano, que fue alcanzado por una bala mientras hacía una transmisión en vivo en Facebook Live.
En su discurso, Ortega criticó duramente a los manifestantes y los comparó con pandilleros como los que actúan en el norte de Centroamérica.
Sin embargo, según dijeron fuentes políticas al diario La Prensa, los saqueos, realizados a metros de estaciones de la policía y reportados en directo por medios oficialistas, forman parte de un plan organizado desde el Ejecutivo para sembrar el caos.
Las fuentes sostienen que Ortega permitió los saqueos para presionar al sector empresarial, el cual fijó condiciones para sostener negociaciones con el gobierno.
El principal organismo empresarial, Cosep, advirtió anteayer que no podría entablar conversaciones con el mandatario sobre la reforma de seguridad social hasta que se haya frenado la represión policial y restaurado la libertad de expresión. Ortega rechazó ayer la petición de los empresarios y dijo que “un diálogo no se puede condicionar”.
También, tras citar un mensaje del papa Francisco, Ortega invitó al cardenal Leopoldo Brenes, presidente de la Conferencia Episcopal, para que participe en el diálogo con una delegación de obispos.
Luego del discurso de Ortega, los estudiantes reunidos en la Universidad Politécnica de Nicaragua dijeron que continuarán con las protestas hasta que el mandatario salga del poder, según el diario La Prensa. Según informaron periodistas nicaragüenses vía Twitter, los universitarios, principales motores de las protestas, negaron su participación en los saqueos.
Luego de una noche de caos y violencia, los soldados del ejército se mantenían desplegados en varias ciudades ayer por la tarde. Además de los saqueos y las calles cortadas por barricadas, los autos coparon las estaciones de servicio por miedo a que se acabara la nafta.
Por ahora, el gobierno reconoció diez víctimas, entre ellas, un policía, 88 heridos (29 policías), además de daños materiales, y afirmó que no había detenidos.
Sin embargo, distintas organizaciones sociales hablan de entre 25 y 30 muertos. Las víctimas incluyen estudiantes que iniciaron el movimiento, agentes de policía y jóvenes simpatizantes del gobernante Frente Sandinista, acusados de atacar a los manifestantes.
Los muertos registrados por la Cruz Roja, atendidos en Managua, tenían entre 15 y 33 años y la causa en todos los casos fueron impactos por armas de fuego, dijo Lisset Guido, de la institución humanitaria.
Desde el inicio de las manifestaciones, los voluntarios atendieron a unas 320 personas heridas y trasladaron a más de 100 a hospitales.
La Iniciativa Nicaragüense de Defensores de Derechos Humanos y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) difundió un informe con nombres y apellidos de los muertos, y anunció que lo remitiría a organismos humanitarios internacionales. También reportan 67 estudiantes heridos, 43 desaparecidos, 20 detenidos, una emisora quemada y tres medios de comunicación bloqueados.
Nicaragua, uno de los últimos países alineados con el bloque bolivariano que impulsó Hugo Chávez, había mostrado hasta ahora mayor estabilidad que sus países vecinos, y había evitado en gran medida la agitación política o la violencia del narcotráfico que ha golpeado a Honduras, El Salvador y Guatemala en los últimos años
Ortega ha presidido un período de crecimiento estable con una mezcla de políticas socialistas y capitalismo. Pero los críticos acusan a Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, de tratar de establecer una dictadura familiar.
Daniel Ortega
Presidente de Nicaragua
El líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) llegó al poder en 1979, luego de luchar contra la dictadura de Anastasio Somoza, y gobernó hasta 1990
En 2007 fue elegido presidente y en 2011 consiguió la reelección para un nuevo mandato de signo populista. En 2016 obtuvo su tercera reelección en unos comicios, según los opositores, fraudulentos
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