NIEGAN LA REALIZACIÓN DE UNA LIGADURA DE TROMPAS A UNA MUJER CON ONCE HIJOS
Una mujer de la comunidad toba de más de 40 años que está por dar a luz a su undécimo hijo en el Hospital Centenario expresó ayer su voluntad de que le aten las trompas. Su pobreza y el número de chicos hicieron casi innecesario preguntarle por qué. Sin embargo, aunque en agosto pasado la Legislatura provincial aprobó la ley de anticoncepción quirúrgica que autoriza la ligadura de trompas y las vasectomías en los hospitales, en el Centenario no podrán practicarle la operación, porque no fue reglamentada. “No soy abogada pero el Centenario debería tener profesionales médicos y jurídicos como para darle una respuesta a esta persona, porque la ley existe, y ella está pidiendo que el Estado le preserve su salud”, disparó ayer la diputada socialista Lucrecia Aranda.
Para Aranda el problema es “sencillamente la falta de voluntad política del Ministerio de Salud de la provincia en reglamentar la ley”. Es que la diputada además remarcó que en 2003 fue aprobada por unanimidad en la Cámara baja y el año pasado por mayoría en el Senado.
“A partir de allí se le otorgó al Ejecutivo 90 días para reglamentarla y ya estamos por demás de atrasados; y lo peor es que sabemos que ésta es una práctica común en el ámbito privado. Así que la reglamentación es solamente protocolar, no estamos hablando de nada raro”, aseveró.
Una vez más Aranda subrayó que la problemática deja en evidencia la desprotección de los sectores excluidos y más pobres, los que no tienen acceso a pagar esta intervención. “Es increíble, se está poniendo en riesgo una vida, se pide el cumplimiento de una ley que está votada -aunque falte reglamentar-, el Estado tiene toda la infraestructura hospitalaria para asistirla y sin embargo se queda mirando impotente un pedido que atañe a un derecho básico”, abundó.
Sólo teorías
“Desde que se votó la ley tenemos un equipo interdisciplinario que está trabajando para ver cómo se abordará una vez reglamentada, pero por ahora sólo se manejan teorías ya que falta la reglamentación”, admitió la directora del Centenario, Gilda Tamagno.
La profesional reconoció que en los hospitales públicos estas situaciones son frecuentes y adelantó que, una vez reglamentada la norma, la demanda superará con creces a la que pueda surgir en el ámbito privado. “Por las condiciones de nuestras pacientes, en muchos otros casos, como el de esta mujer multípara, la gestación trasciende a un problema de salud. Es decir, va más allá a que le podamos dar anticonceptivos. Por eso creemos que la futura demanda será cuantiosa”, analizó.
Con mayor virulencia se expresó el representante de la comunidad del Centenario Ariel Pérez. “Es una hipocresía total que por un lado aparezca un fuerte discurso a favor de programas de procreación responsable y por otro, aun teniendo una ley, no se la reglamente y la atadura de trompas sólo se pueda hacer en un sanatorio privado”, rezongó.
Según explicó, pese a que la mujer -que cursa el noveno mes de su embarazo- pidió que le practiquen esa cirugía, será imposible acceder a su voluntad. Primero, porque de hacerlo el médico podría ser acusado de mala praxis y de lesiones gravísimas; segundo, porque al no estar reglamentada la ley, ni siquiera existe el formulario donde la madre multípara debería dejar constancia de su deseo.
“Es tremendo, aun queriendo no se la puede ayudar”, alertó Pérez. En ese marco, la propia Tamagno convalidó sus dichos. “Es así, francamente no podemos hacer nada con respecto a lo que nos pide. Seguramente los médicos que la atienden tratarán de asistirla y ver de darle alguna respuesta, pero no acceder a su pedido”, reconoció.
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