NO ARRAIGÓ EN LA GENTE LA IDEA DEL AHORRO EN EL CONSUMO ENERGÉTICO
¿Está la EPE preparada para asumir una tendencia de consumo cada vez mayor? En diálogo con El Litoral, el titular de la empresa, Luis El Halli Obeid, habló sobre las falencias del organismo y sobre los costos que llevaron a cerrar 2005 con un déficit millonario. También, sobre lo que puede ocurrir con las tarifas, respecto del impacto que provocan algunas prácticas como la adquisición de equipos de refrigeración, y en relación con el cáncer que representan para la institución el robo y hurto de energía.
-La estructura de la EPE, ¿está a la altura de lo que requiere hoy la demanda?
-No, no en términos estrictos. Ha aparecido un fenómeno extratendencial que es una consecuencia de aspectos macroeconómicos de los últimos tiempos. Hablo de las sobredemandas muy altas asociadas con la temperatura. La empresa está perfectamente en condiciones cuando no hace mucho calor, y esto se ha visto en diciembre, pero se nos desequilibra el sistema con las altas temperaturas. La razón de este desequilibrio es atribuible, en parte, al crecimiento de la demanda, y también, a la aparición de los sistemas de aire acondicionado baratos, que permiten poner tres, cuatro o, al menos, dos en una casa, para ambientarla a bajas temperaturas en un día de 36 grados.
-¿Por qué en meses de 2005, con temperaturas más bajas que en 2004, se consumió más?
-En general, se combinan dos factores que son feroces. Por un lado, que el costo relativo de la energía está clavado en el año ’92, y tenemos precios en dólares de los equipos de aire tres veces más baratos que hace diez años. Entonces, en un contexto en el que las tarifas se mantuvieron constantes respecto del costo de vida, la electricidad hoy es barata. La accesibilidad a un equipo de aire es una complejidad seria que debemos afrontar, por lo que la EPE tendría teóricamente que invertir. Es decir, si cada usuario gasta para un aire 800 pesos, la EPE debiera gastar lo mismo para la red que lo alimenta.
-¿No arraigó entonces la conciencia del ahorro energético?-No, no arraigó; se subestima, ése es el término. Se piensa que es un problema de otro, no de todos. La idea fuerza sería: el ahorro es un problema de otros, del que vende energía o gas. Hasta que se producen las interrupciones, pero entonces también se dice que es culpa de la empresa. El usuario cree que no contribuye en nada a la saturación del sistema y que lo único que pide es calidad de vida. Nosotros decimos: calidad de vida, sí, pero con un determinado parámetro físico posible de alcanzar porque, si no, no hay forma de que esta empresa acompañe con inversión esa tendencia de comprar dos o tres aires por usuario.
-La empresa, ¿ha perdido en estos años capacidad de inversión?
-Sí, la ha perdido al ritmo de sus costos. Tiene su tarifa clavada y sus costos han ido aumentando al ritmo de la inflación.
-Entonces, ¿las tarifas deberían ser más caras?
-O que la empresa pueda ganar más plata por otro camino. Si Ud. conoce otro, me lo recomienda… -bromea-. Yo creo que la única salida que queda es la lucha contra el fraude y el equilibrio del reparto de la carga económica de la tarifa. Nosotros estamos haciendo esfuerzos fenomenales contra el fraude, tanto interno como externo. Pero eso es un tema que lleva tiempo; lleva mucho tiempo cambiar la cultura de hurtar y robar energía y de permitirlo como empresa. Entonces, no va a ser de la noche a la mañana que recuperemos la energía que no facturamos. Sin embargo, en el lapso de un año o dos nos encontramos con crecimientos que atender que no podemos asistir, y con unos cambios de costos, a partir de 2002, extraordinarios. Nuestros costos han cambiado desde 2002 hasta la fecha en un 60 %, tanto de salarios como de equipamiento. -¿No evalúan un reajuste tarifario para 2006 en ese contexto?-Estamos todos pendientes de la resolución de las negociaciones nacionales con las empresas privatizadas, que son las que marcan el paso. Por nuestra cuenta no hacemos nada porque no queremos ser nosotros los que agreguemos factores de distorsión.
-Pero, en función de ese escenario nacional, no lo descartan…
-Obviamente. Lo ideal sería que nos autorizaran, que fuese así, que no hubiera problemas ni complejidad. Porque hemos ido creando una especie de cepo; aceptamos que todo cueste más, pero no permitimos que cuesten más los servicios públicos. Entonces, hay que inventar subterfugios y caminos para aumentarlos; esto me parece alocado.
-¿Ud. no cree que de por sí la energía es un servicio caro en Santa Fe?
-Eso no lo comparto en absoluto. Distribuir señal de video cuesta 50 pesos por mes. La energía en esa misma casa cuesta 40. Para llevar video sólo se necesita cable coaxil; para llevar energía, transformadores, estructura, postes, ménsulas, cables gruesos, cobre y aluminio que cuestan una barbaridad. Es alocado decir que es lo mismo.
-¿Se logró avanzar en el combate contra el fraude?
-Hemos avanzado mucho. En lo que más se nota es en las actas de fraude. Antes se hacían de 300 a 400 por mes; ahora son 3 mil o 4 mil en cada una de las dos ciudades grandes. Eso indica que la actividad de los inspectores es mayor.
NÚMEROS EN ROJO
El funcionario confirmó que el ejercicio 2005 de la empresa cerró operativamente con un déficit de 23 millones de pesos. “La EPE facturó 780 millones y gastó 803”, sostuvo.
Respecto del presupuesto 2006, dijo que al menos en la proyección se lo pensó equilibrado. “Será de 870 millones de pesos y cerró equilibrado cuando lo enviamos a las cámaras; no puedo asegurar cómo va a terminar el ejercicio porque se están discutiendo las tasas de inflación que se estiman de entre un 10 y 15 por ciento”.
A modo de conclusión, Luis El Halli Obeid consideró que la situación “no es mala”, pero vaticinó un año 2006 donde será necesaria “muchísima actividad” para la mejora de la distribución y alimentación de los servicios urbanos.
MÍNIMAS CADA VEZ MÁS ALTAS
En más de 40º está calculada la temperatura máxima hasta el miércoles próximo, de acuerdo a los datos que suministra el Servicio Meteorológico Nacional para la ciudad de Santa Fe. Para quienes no están de vacaciones, y aún para los que pretenden descansar luego de tanto ajetreo, el deseo compartido es que esta vez el pronóstico se equivoque. Aunque, con una jornada como la de hoy que arrancó con una mínima de 27.7 a las 5.30, las expectativas de cambiar esa marca eran, hasta el mediodía, bien escasas.
De acuerdo al registro del Instituto Nacional del Agua (INA) la temperatura mínima aumentó a paso lento pero firme en las últimas tres jornadas: algo menos de 24° el viernes a las 6; 26° ayer alrededor de esa hora y, como ya se mencionó, más de 27° esta mañana a las 5.30. Siempre según la misma fuente, la temperatura máxima pasó apenas por encima de los 40° a las 18. Pero la sensación térmica, que en verano se calcula de acuerdo a la humedad, superó los 46° a las 19. Seguramente, en el humor de la gente era mucho mayor.
Es que ya desde las 9.30 el termómetro estuvo por encima de los 30° (30.7° a esa hora) y, con subas pronunciadas y bajas mucho más atenuadas, se mantuvo por encima de esa marca hasta esta mañana a las 2 (30.1°). El “descanso” duró apenas unas horas: a las 8.30 la columna mercurial volvió a marcar 30.1°. Volviendo a las previsiones del Servicio Meteorológico las mínimas hasta el miércoles estarán por encima de los 30°.
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