"NO HABRÁ AUMENTO DE TARIFAS"
”El Gobierno “no pactó un aumento de tarifas” con las empresas de servicios públicos dentro de los próximos 90 días”, aseguró hoy el vocero presidencial, Miguel Núnez y salió así al cruce de las afirmaciones que ayer realizó el vicepresidente Daniel Scioli, quien aventuró que en octubre, una vez alcanzado el acuerdo con el FMI, habría incrementos en los precios de luz y gas.
Sin embargo, Núñez relativizó las supuestas diferencias en las posiciones del Primer mandatario y su vice, y aseguró que “no son distintos los discursos. El Presidente ya dijo que no quiere un Gabinete tonto sino que (sus integrantes) piensen, por eso Scioli emitió su opinión”.
Ante estas afirmaciones del vicepresidente, el vocero presidencial aclaró que antes de considerar aumentos tarifarios “hay que pensar qué pasa con el bolsillo de la gente, la calidad de vida, hay que revisar los contratos para ver si han cumplido con las condiciones, con los proyectos que tenían que hacer”.
Pese a la postura de Nuñez sobre la inminencia de un incremento, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, reconoció que “todos sabemos que hay que resolver el tema de las tarifas” pero “la discusión es cómo se resuelve”.
En ese sentido, coincidió con los dichos de Scioli y explicó que la discusión pasa por si la cuestión se resuelve “a la vieja usanza trasladando el peso de mayor tarifa al consumidor o buscar alternativas”, como la segmentación de los incrementos según la capacidad de pago de los usuarios.
El jefe de Gabiente recordó que existe un proyecto en el Congreso para la renegociación de los contratos, y al respecto “vamos a ver cómo avanzamos y con qué velocidad avanzamos”, agregó.
“No estamos discutiendo cómo se corrigen (las tarifas) llegado el caso. Estamos trabajando ese proyecto”, insistió.
Ante las controversias que generaron sus propias declaraciones, fue el propio Scioli quien hoy salió a bajar el tono de la discusión y, evitando referirse a plazos concretos, sintonizó con las manifestaciones del resto del Gabinete y reiteró que los aumentos “van a ser distintos a los tradicionales y no van a ser para todos igual. Se habla de una segmentación”.
Sin terminar de abandonar su declaraciones de ayer, ya que “los problemas sólos no desaparecen, en algún momento hay que solucionarlos”, según dijo, atemperó esta idea al considerar que “no se viene un aumento masivo más, como aquellos que nos hacían temblar cuando llegaban junto con algunos anuncios económicos”.
Al justificar sus argumentos, el vicepresidente dijo que conversó el tema con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
De Vido se reunió ayer con la Comisión de Infraestructura del Senado y, según Scioli, en ese ámbito “hay consenso en delegar en el Poder Ejecutivo las facultades para que puedan avanzar en este tema (por las tarifas) desde otra óptica, hablando de las inversiones que se vienen en estos sectores que son clave” para el país.
Los diversos matices sobre el eventual aumento tarifario que se manifestaron hoy en el Gobierno a partir de las declaraciones del vicepresidente aumentaron además cuando esta mañana el ministro del Interior, Aníbal Fernández, dijo que el reajuste “todavía está verde para discutirse”.
“Es indispensable ordenar y poner en caja cada uno de los contratos y saber hacia dónde se está yendo” y después “discutir el término de las tarifas para definir entre el titular de la concesión y el Estado, que es el contratante en este caso”, el cumplimiento de los contratos, la calidad de la prestación y “el justo monto” que se tiene que utilizar con el sistema operativo que se pactó.
Este contenido no está abierto a comentarios

