NO HABRÁ CUPO PARA LAS EXPORTACIONES DE LOS CORTES CAROS DE CARNE
Espera el mejor momento para hacer el anuncio, pero el Ministerio de Economía ya tiene una decisión tomada: excluirá de los cupos de exportación de carne algunos cortes caros que no compiten en el mercado doméstico y constituyen la crema del negocio ganadero. Así, el lomo y el bife angosto podrán ser vendidos al exterior sin restricciones.
En el Palacio de Hacienda, según pudo saber Clarín de fuentes privadas, ya se redactó la resolución correspondiente, que además de los cortes más selectos del vacuno dispondría la liberación de los embarques de carne de “vaca conserva”. Este animal viejo y de baja calidad se destina a países de bajo poder adquisitivo o a manufacturas.
Esta mayor apertura de las exportaciones no atentaría, según la visión oficial, contra la estrategia de mantener estables los precios de la carne. Los cortes del Rump and Loin (lomo, cuadril y bife angosto, que son los que conforman la cotizada Cuota Hilton para Europa), provienen de novillos pesados con nula demanda en el consumo doméstico. Y lo mismo pasa con las vacas viejas. Los argentinos comen sobre todo animales livianos, como vaquillonas y novillitos.
Algunos detalles de esta nueva apertura de las exportaciones cárnicas —que desde principios de mes pudieron retomarse después de la veda total impuesta en marzo pasado—, fueron adelantados a dirigentes ruralistas y del sector frigorífico. Incluso, el viernes, el ex titular de CRA, Manuel Cabanellas, conversó del tema con la ministra Felisa Miceli. Pero como después se “filtró” a la prensa parte de esa charla, hubo enojo entre los funcionarios. En el Gobierno no quieren que una medida sobre la que vienen trabajando desde hace veinte días quede vinculada a la creciente ola de reclamos de las entidades del agro.
En realidad, el primero en decir que se venía una mayor apertura exportadora fue el subsecretario santacruceño de Agricultura, Javier de Urquiza. Sin demasiada letra —el asunto lo maneja directamente Miceli—, el funcionario habló de liberar “novillos pesados” y no de sólo ciertos cortes.
Esta semana la Federación Agraria anunció que rompía el “diálogo” con las autoridades y convocó a asambleas en el interior. A la par, la pampeana CARBAP se pronunció a favor de un paro agropecuario. Ayer, los ruralistas siguieron echando leña. En Corrientes, la Asociación de Productores resolvió promover una marcha hacia Buenos Aires.
Razones tienen los productores y el Gobierno se las otorga. Sucede que a pesar de la rehabilitación de las exportaciones, los precios ganaderos siguen tan planchados como durante la veda. La receta de liberar por completo los embarques de cortes caros apunta a resolver esta cuestión: si se pudiera vender lomo o cuadril sin restricciones, el ganado pesado podría recuperar valor sin poner a riesgo los precios domésticos. E inyectar recursos al sector, porque dichos cortes —por fuera de la Hilton— cotizan hasta cinco veces más que el resto.
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