NO HABRÁ MÁS REPARACIONES Y EL DISCOVERY REGRESARÁ EL LUNES
La NASA decidió ayer que el Discovery está en buenas condiciones para un retorno seguro a la Tierra con sus siete tripulantes, el próximo lunes, y que no hará otras reparaciones en la nave que orbita a 385 kilómetros de la Tierra.
El presidente de Estados Unidos, George Bush, declaró a los periodistas en su rancho de Texas que su gobierno “tiene toda la confianza en que la NASA tomará las decisiones correctas acerca de si estos valientes astronautas volverán en ese vehículo”.
Durante dos días, los técnicos de la agencia espacial estadounidense estudiaron la necesidad de efectuar un paseo espacial —que hubiese sido el cuarto de esta misión del Discovery—, para reparar un trozo de unos 33 centímetros de largo de material aislante junto a la ventana de babor en la cabina de la nave.
El miércoles, los astronautas Stephen Robinson y Soichi Noguchi efectuaron más de 20 horas de trabajos en tres salidas de la nave, con una reparación sin precedentes de material aislante en el vientre del Discovery.
Poco antes de que los astronautas completaran la décima jornada en el espacio, con más de 145 órbitas en torno a la Tierra, el control de misión en el Centro Espacial Johnson de Houston (Texas), les comunicó que los experimentos en túnel de viento y otras pruebas indican que el trozo de material dañado sobre la cabina no causará problemas cuando la nave reingrese a la atmósfera.
Esta misión del Discovery es la primera de un transbordador espacial desde que el 1º de febrero de 2003 el “Columbia” se desintegró cuando retornaba a la Tierra. En el accidente murieron sus siete tripulantes.
Si todo funciona como está programado, Collins y sus colegas se despedirán mañana del comandante ruso Sergei Krikalev y el ingeniero de vuelo estadounidense John Phillips, que seguirán en la estación espacial hasta que llegue la tripulación de relevo.
En tanto, trascendió que un reporte interno de la NASA advirtió en diciembre sobre deficiencias en el modo en el que se estaba aplicando el material aislante al tanque de combustible del Discovery y señalaba que, pese a los esfuerzos por eliminar la posibilidad de desprendimientos tras la tragedia del Columbia en 2003, todavía seguía habiendo “una amenaza de generación de residuos críticos”.
El informe, de 23 páginas, revelado por The New York Times, sostiene que esa variable puede ser “razonablemente eliminada”. No hace, sin embargo, una recomendación contra el lanzamiento del Discovery, aunque critica las tareas de control.
El diario informó que recibió el reporte por medio de una persona externa a la NASA que integra una red de gente preocupada por la seguridad en los transbordadores, que no estaba autorizada a leerlo y que lo entregó bajo condición de anonimato.
El documento lleva la firma de Conley Perry, un ingeniero jubilado de la NASA, que evitó responder al diario.
El portavoz de la NASA David Mould dijo al periódico que ya está preparada una respuesta punto por punto del documento, que todavía no puede hacerse pública porque contiene información confidencial.
Mould aseguró además que “la NASA y sus contratistas realizaron varias mejoras que llevaron a una menor cantidad de desprendimientos de restos del tanque en el lanzamiento”, aunque reconoció que “como pudo verse, aún hay trabajo que hacer con el aislante”.
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