“NO HABRÁ PAZ EN EL MUNDO SI NO SE ERRADICA LA POBREZA”
El presidente del Banco Mundial (BM), James Wolfensohn, advirtió hoy que no habrá una paz duradera en el mundo mientras todos los dirigentes no se comprometan con la erradicación de la pobreza.
“Espero que poco a poco el mundo entienda que si uno quiere enfrentarse al tema de la seguridad, también tiene que enfrentarse a la cuestión del desarrollo”, afirmó Wolfensohn, quien considera que esa conexión está cada vez más presente.
Pese al aparente progreso en ese frente, el responsable del BM recordó que los países desarrollados gastan unos 750.000 millones de dólares al año en defensa.
Wolfensohn ha criticado en numerosas ocasiones el que las naciones ricas sólo destinen unos 50.000 millones al desarrollo.
El responsable del Banco, que dejará su cargo el día 31, tras diez años en la entidad, contestó hoy a una serie de preguntas por Internet planteadas por ciudadanos de distintas nacionalidades, en las que se prevén que sean sus últimas declaraciones públicas.
Aseguró que el hecho de que muchos gobernantes todavía no entiendan la importancia del desarrollo es en parte su culpa, por no haber sido capaz de transmitir, con la intensidad que le hubiera gustado, el mensaje de que es algo “esencial” para el futuro global.
“El desarrollo es algo que concierne a todo el mundo y es en el interés de todo el mundo”, insistió.
Wolfensohn también reconoció que el BM sigue siendo objeto de grandes críticas, algo que achacó a la falta de comprensión con el trabajo de la entidad.
“Todos (los organismos internacionales) estamos en el punto de mira, porque en primer lugar la gente no nos entiende y en segundo lugar están frustrados ante la falta de liderazgo global”, indicó.
El presidente del BM destacó como su principal contribución el haber cambiado la relación con los líderes de los países en desarrollo y sus habitantes.
El Banco Mundial, dijo, “es ahora percibido más como un socio que como un policía”.
De cara al futuro, el responsable del BM dijo que el organismo que dirige debe mantener su objetivo primordial de “aliviar la pobreza y asegurar la continuidad de un desarrollo sostenible”.
“El éxito o fracaso en el tema de la pobreza no es exclusivo únicamente del Banco”, a lo que añadió que él no es el presidente de China, India o de los países africanos.
Recordó que la organización que preside puede ofrecer respaldo y consejo, pero “el futuro de Africa depende del liderazgo africano”.
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