NO HAY ADELANTOS EN EL CASO POR LA DESAPARICIÓN DE EXPLOSIVOS
En tanto, el juez que investiga el caso, Ricardo Francisco Somoza, admitió que “la causa tiene su trascendencia, porque con 400 kilos de este mismo explosivo se hizo volar la Amia, y tenemos muy frescos los antecedentes de los atentados terroristas en Madrid”.
Los investigadores del caso intentan determinar si los 2.820 kilos de explosivos fueron robados o si existió algún error administrativo en la venta a un cliente.
Quantín aseguró que la investigación por la desaparición de los casi tres mil kilos de explosivos comenzó “hace un mes” con la denuncia realizada por el titular de Fanazul, coronel Aldo Serafín.
“Hay un juez federal de Azul que lo está investigando, pero no hay adelantos en eso”, dijo el funcionario nacional en referencia a la desaparición del explosivo.
Quantín aseguró que el explosivo desaparecido “es un material que se degrada rápidamente y que necesita de un detonador para ser utilizado” y admitió que el faltante del explosivo “es importante”.
Se trata de una mezcla de nitrato de amonio y gasoil, conocida como Anfo, el cual no tiene un valor económico significativo, aunque la cantidad es siete veces superior a la utilizada en el atentado a la Amia.
El caso es investigado por el juez federal Juan José Comparato, quien actualmente se encuentra de licencia y es subrogado por el juez Somoza. Además, interviene la Delegación Azul de la Policía Federal.
Para Quantín, “no está la seguridad de que haya ocurrido un robo (de los explosivos), pudo haber habido un mal balance de las cosas”.
El juez Somoza explicó que “no se descarta ninguna hipótesis. Es una mercadería que se encuentra en un depósito y puede haber un error en cuanto al stock”.
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