NO HAY AVANCES NOTABLES EN LAS OBRAS DE AEROPUERTO
Convivir en un espacio físico que está siendo reacondicionado ediliciamente no es sencillo. Ruidos, suciedad, polvillo, tránsito del personal de la obra siempre traen inconvenientes al normal desenvolvimiento de las actividades del lugar.
Esto ocurre en nuestra aeroestación local desde hace más de dos años y medio, cuando se iniciaron las obras de remodelación y ampliación para hacerlo funcional y dotarlo de más servicios.
A pesar de que los sectores que están en obras están debidamente sectorizados, las quejas y los inconvenientes que padecen a diario los pasajeros que usan la aeroestación son frecuentes. Pero también conviven con permanentes molestias las personas que trabajan en el lugar, como personal de la Fuerza Aérea o la Policía de Seguridad Aeroportuaria, o hasta quienes atienden el bar. Cabe recordar que a esto se suma la merma en los vuelos, ya que de 49 semanales pasará a 33.
Durante una recorrida realizada por El Litoral por las obras en la aeroestación se pudo advertir la poca presencia de operarios de la empresa FyG, que tiene a su cargo la refuncionalización. Las únicas actividades que realizaban unos cuatro o cinco obreros consistían en la construcción de un cantero en el ingreso, debajo del nuevo techo que se colocó, y algunos otros trabajos en el interior, en el nuevo sector de oficinas.
Las altas temperaturas imperantes son otro motivo más de queja de los usuarios y empleados del aeropuerto. Los aire acondicionados del hall central presentan fallas en su funcionamiento y no dan abasto para refrigerar el amplio lugar.
Personal a cargo del bar del aeropuerto opinó que “para nosotros, el inconveniente fundamental es la reducción de los vuelos porque nos repercute económicamente y no tanto las demoras en las obras, que sí producen malestar en los pasajeros. A diario escuchamos quejas por las obras, por los inconvenientes para embarcar o la incomodidad de la sala de arribos”.
Sin embargo, aseguró que sí los perjudica la suciedad que produce la construcción porque no pueden mantener limpio el bar para que el cliente se sienta cómodo.
Precarias condiciones
Desde hace meses, las dependencias de la Fuerza Aérea y la Policía de Seguridad Aeronáutica del aeropuerto de Sauce Viejo están funcionando en sectores provisorios, que luego se destinarán al hall de arribo y al despacho de equipaje con la cinta transportadora, respectivamente.
Por este motivo, las instalaciones eléctricas y los muebles debieron ser acomodados ajustadamente en el lugar. De esta manera, el personal se ubica en una misma sala, sectorizada por armarios o escritorios, y en el primer caso no cuentan con aire acondicionado. Están rodeados por los diferentes frentes de obras que permanecen abiertos en la aeroestación.
Ernesto Seita, jefe de operaciones de la Fuerza Aérea Argentina, explicó que “estamos trabajando bastante incómodos, sobre todo en esta temporada con las temperaturas que hace. Tenemos escasez de lugar para movernos, a pesar de que aquí funciona Meteorología, Comunicaciones, Operaciones, Plan de Vuelo, todos en un mismo lugar y sin aire acondicionado”.
Por su parte, personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria comentó que se encuentra trabajando “en un lugar provisorio, con las incomodidades propias de un funcionamiento inadecuado. Tenemos sólo dos equipos de aire acondicionado y no dan abasto. El lugar es muy precario, lleno de cables colgados, y por eso, inseguro”.
Por último, cabe recordar que diferentes entidades santafesinas manifestaron su preocupación por la demora de las obras de remodelación del aeropuerto de Sauce Viejo, entre ellas, la Bolsa de Comercio, el Centro Comercial y el Foro para el Desarrollo de la Ciudad y la Región. También hubo un pedido de informes de la Cámara de Senadores al Poder Ejecutivo sobre los avances de las obras, impulsado por Juan Carlos Mercier.
Perjuicios por merma de vuelos
El Foro para el Desarrollo de la Ciudad de Santa Fe y La Región -que nuclea 25 entidades intermedias de ese ámbito- envió una nota al subsecretario de Transporte Aerocomercial de la Secretaría de Transporte de la Nación, Ricardo Cirielli, para expresarle su preocupación por la situación que está atravesando Santa Fe en su servicio aerocomercial.
Advirtió que -desde la caída de Aerovip, ocurrida a fines de septiembre de 2004- la región ha quedado cautiva de los servicios de Aerolíneas Argentinas, que viene manteniendo a duras penas un doble servicio diario, casi permanentemente compartido con Rosario.
Opinó que entendemos que la crisis de 2001 afectó seriamente al sector pero creemos que los vuelos a y desde su ciudad capital son cada vez menos, a pesar de una evidente recuperación económica a nivel nacional y de que Santa Fe es la provincia que entrega el segundo producto bruto interno del país.
Aseguró que una muestra más de este tratamiento dispar al aeropuerto de Sauce Viejo se puede apreciar en la drástica reducción de vuelos que Aerolíneas Argentinas ha programado para enero de 2006, al quitar un vuelo en la mayoría de los días.
En este sentido, precisó que más allá de que nuestra zona presenta históricamente una merma de la actividad aerocomercial en los meses de verano, se entiende exagerada la reducción del servicio. Esto ha provocado un inmenso descontento entre los usuarios que habían adquirido sus boletos para el período estival con suficiente antelación, y ahora ven intempestivamente interrumpido lo acordado, disgusto que se transmite al sector de las agencias de viajes y turismo. Todo ello deviene en pérdidas económicas que, además, afectan seriamente el mantenimiento del propio aeropuerto de la ciudad.
Por último, la institución insistió en que presenta formal protesta ante esa Subsecretaría y le solicita tenga a bien interceder ante quien corresponda para subsanar esta situación. También pidió se conceda a otras aerolíneas rutas que contemplen a Sauce Viejo, a fin de mejorar la oferta y/o establecer alguna competencia de mercado.
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