NO HAY CERTEZAS SOBRE LA MEDIDA DE FUERZA DEL AGRO
Para gran parte de los dirigentes rurales, la decisión del Gobierno de autorizar la exportación del equivalente a un 40% de las ventas externas de carne vacuna concretadas entre junio y noviembre de 2005, y de liberar el 100 por ciento de las de productos termoprocesados es una buena señal. No obstante, muchos consideran que se podría haber permitido una flexibilización aún mayor en las ventas externas.
“Esto es un paso adelante para los termoprocesados, para la vaca de la industria (categoría conserva) que no se consume acá y no tenía demanda. Hay margen para no asustarse a que los precios de la carne se vuelvan a disparar; hay margen para liberar más (las exportaciones)”, estimó Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
El dirigente -que dejó en claro una y otra vez que c consideraba “importante” el diálogo con el Gobierno y que se haya dado este paso- se ocupó de argumentar por qué se podría haber permitido una mayor liberación. “Con lo que bajaron los precios en Liniers (más de un 25 por ciento desde la implementación de la veda, en marzo pasado), hay margen; además, no es un momento donde la oferta vaya a disminuir: los campos tienden a achicarse”, dijo Miguens.
Concretamente, en invierno hay menos forraje y los productores terminan de sacar de sus establecimientos a las vacas viejas y a las que no quedaron preñadas, entre otras tareas habituales que se realizan a esta altura del año en el campo.
Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que ayer fue uno de los que se reunió con el presidente Néstor Kirchner, se mostró satisfecho por la decisión oficial. “Se vuelve a poner en marcha la pelota. Este mecanismo es positivo para encontrar soluciones”, subrayó el dirigente.
Desde una posición más dura, Ricardo Osella, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), la primera entidad que decidió apoyar un paro contra el Gobierno, fue todavía más lejos en el reclamo por la reapertura de las exportaciones. “El sector necesita que se liberen totalmente. Con eso podemos hablar de otras cosas. Primero hay que liberar todo, no un poco. Aunque valoramos que el Presidente nos haya recibido, con esto no estamos dispuestos a levantar los planes de lucha; vamos a seguir insistiendo con el paro y las movilizaciones”, indicó el ruralista.
Manuel Cabanellas, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), consideró que la autorización para vender un 40% del volumen exportado entre el 1° de junio y el 30 de noviembre de 2005 es una buena señal, pero que no alcanza como una sola medida. “No estoy en contra, pero no alcanza, ya que se debe desembocar en un plan ganadero. Esto puede ser el inicio de un camino para entendernos mejor”, señaló Cabanellas, que agregó: “Quiero hablar con mi gente [los dirigentes de las sociedades rurales que integran Carsfe] para ver si damos o no marcha atrás con las medidas de protesta”.
Horacio Delguy, presidente del Frente Agropecuario Nacional (FAN), hizo hincapié en que esta medida sola no es suficiente para los productores. “Reiniciar las exportaciones es positivo, pero para el sector esta medida no implica ningún beneficio. Sin otros cambios, es funcional sólo a los frigoríficos”, aseveró.
RECOMPOSICIÓN
A todo esto, Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), apoyó la decisión de Kirchner. “Es un acto de racionalidad del Presidente. Esto ayuda a recomponer los precios de la vaca conserva y a mejorar el valor del novillo pesado. Es un avance cercano a lo que se firmó el 6 de abril [ese día el Gobierno y las entidades sellaron un convenio de precios]. Ahora se viene discutir un plan para aumentar la producción”, manifestó.
Daniel Asseff, economista de Coninagro, tuvo palabras parecidas. “Vemos concretado parte de lo que habíamos propuesto: la liberación de las exportaciones sin desatender el mercado interno. Nos alegró que el Presidente dijera que el plan ganadero debía ser elaborado entre las partes y que las puertas de su despacho estaban abiertas”, comentó el técnico de la entidad. Por último, Néstor Roulet, vicepresidente de CRA, destacó que se trata de un primer paso.
“Por algo se empieza. Es importante el diálogo y que el Presidente nos haya recibido. Sin embargo, nos gustaría que se instrumentara una política ganadera que posibilite aumentar la producción de carne. Es necesario seguir trabajando para que el productor tenga rentabilidad”, precisó.
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