NO HAY FÚTBOL ESTE FIN DE SEMANA PARA LOS EQUIPOS SANTAFESINOS
El plantel profesional de Colón entrenó en el predio del Sindicato Argentino de la Televisión y se pudo observar la única variante que tendrá ante Olimpo.
Edgardo Bauza, dispuso una práctica de fútbol en la que paró el siguiente equipo: Tombolini; Chitzoff, Píccoli, Lussenhoff y Vargas; Moreno, Romagnoli y Zurita; Hernández; Denis y Fuertes.
Hernández por Cominges, en comparación del último encuentro en Avellaneda, será el cambio del Patón para enfrentar a los de Bahía Blanca.
Con respecto al volante peruano, el jugador no pudo practicar con normalidad en los últimos días debido a una molestia en la espalda.
Al cuerpo técnico sólo le resta definir los jugadores que acompañarán a los once titulares a Paraná, la ciudad que eligió Colón para concentrar.
MALA PATA PARA UNIÓN
Más allá de la campaña, que por ahora es buena, no quedan dudas de que la elección que realizó el cuerpo técnico, y avaló la dirigencia, para reforzar el plantel, no dio demasiados frutos.
A Santa Fe llegaron doce jugadores, de los cuales solo tres lograron continuidad en el primer equipo: Leandro Evangelisti, Lucas Pagano y Paulo Rosales.
El arquero juega por un accidente: firmó el contrato con la institución sabiendo que iba a ser suplente de Enzo Noce. Pero una lesión del experimentado arquero le dio la chance de debutar y, gracias a sus actuaciones, se ganó el puesto de manera indiscutida.
Por su parte, el ex Gimnasia y Banfield anunció su retiro a poco de su desembarco en Santa Fe, cuando había sido uno de las incorporaciones más importantes.
El lateral izquierdo, ex Temperley, comenzó como titular, no tuvo buenas actuaciones y desapareció del equipo. Pero Otto volvió a confiar en él y el zurdo, sin descollar, le respondió.
En tanto, Rosales es, sin dudas, junto con Evangelisti, el gran mérito del entrenador: no estaba rindiendo como enganche, lo probó como carrilero y se convirtió en uno de los de mejor rendimiento.
LAS LESIONES
Fueron un karma para Craviotto desde su vuelta a Unión. El primero en la lista fue Darío Cavallo. Otto había insistido en su contratación, que finalmente se dio. Pero el volante central se rompió los ligamentos cruzados de su rodilla derecha y recién podrá jugar el torneo que viene.
El segundo fue, justamente, quien llegó para ser su reemplazante. El uruguayo Jorge Casanova, ex Chacarita. Apenas jugó 45 minutos y, por una tendinitis, no pudo volver a ingresar. La dirigencia estudia la rescisión de su contrato.
El tercer caso fue el más reciente. Juan Fontana, que se había ganado un lugar entre los once, sufrió la rotura del tendón de aquiles y estará afuera de las canchas seis o siete meses, como mínimo.
LOS QUE NO RINDIERON
El refuerzo que más ilusionó a los hinchas en su llegada fue Esteban Gil, que venía de cumplir una gran actuación en el Gimnasia de Jujuy que consiguió el ascenso. Pero entre aquella expulsión con Ben Hur, que le costó una suspensión de cuatro fechas, su bajo nivel y el buen rendimiento de Rosales no tiene lugar en el once inicial y juega poco.
Saboredo, de larga trayectoria en la B Nacional, tampoco convenció. Perdió el puesto a manos de Marcos Bolzán primero y Sebastián García después. Los dos están por encima de él en el plantel. Ni siquiera va al banco.
El brasileño Homero Sartori jugó los tres primeros partidos. Contra Belgrano, en Santa Fe, tuvo una pésima tarea en el primer tiempo, Craviotto lo cambió en el descanso y no volvió a jugar.
Por último, en la delantera, por e momento, ni Rami ni Iachetti lograron convertise en un buen acompañante para Bazán Vera. El cordobés todavía no mojó, mientras que el Bachi gritó tres veces, aunque sin mostrar un gran rendimiento.
EL EQUIPO
Craviotto tiene dos dudas para jugar ante El Porvenir: Cóceres o Carabajal en defensa y Rami o Iachetti en la delantera, en ese orden.
Los probables titulares para el martes: Evangelisti; Cóceres, Mosset, Vera y Pagano; Rosales, Sartor y García; Casanova; Rami y Bazán Vera.
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