NO HAY PISTAS DE LA DOCENTE DESAPARECIDA EN TUCUMÁN
Angela Beatriz Argañaraz (45) fue vista por última vez el lunes pasado, cerca de las 7 de la mañana, cuando subía a un auto blanco con vidrios polarizados. Todavía sigue sin aparecer y la Policía no tiene pistas firmes. La docente se dirigía a la escuela en la que enseñaba, pero nunca llegó. Este caso de una mujer desaparecida al subir a un remís conmocionó nuevamente a la sociedad tucumana, y su resolución se convirtió en una cuestión de Estado. El gobernador José Alperovich, a diferencia del crimen de Paulina Lebbos, esta vez prefirió mantenerse en silencio para “no entorpecer la investigación”.
La Policía tucumana realizó rastrillajes e investigó en hospitales, pero nada. Por ahora sospechan que alguien la interceptó de camino a la escuela y se la llevó a la fuerza. Una chica de 14 años que tomó el mismo interno de la línea 103 y la conoce por ser vecina del barrio Ceferino, dijo que la docente se bajó en Lavalle y avenida Alem, donde tomó un remís blanco. Su pareja, Julio César Navarro, informó que no era extraño que su mujer haya hecho eso: “Siempre lo hacía cuando estaba a punto de llegar tarde al colegio”, indicó. La fiscal Adriana del Carmen Giannoni tomó declaraciones al entorno de la docente.
Según informaron medios de esa provincia, dos compañeras de trabajo y la directora del colegio en el que trabaja declararon ayer, pero no aportaron demasiado a la investigación. Dijeron básicamente que se había puesto contenta cuando le ofrecieron el cargo de directora. El lunes, el día en que desapareció, tenía que dar una respuesta. Ambas dijeron que Betty es una mujer reservada y que no salía mucho: “Le hacíamos bromas; decíamos que parecía presa”. Lo mismo afirmó su hermana, Liliana del Valle Argañaraz de Juárez, quien agregó: “Es mentira que haya tenido otra relación amorosa. Yo lo habría sabido”.
Betty fue vista por última vez a bordo de un auto Fiat con vidrios oscuros. Lo tomó poco antes de las 7 horas, cerca de la zona del ex Mercado de Abasto. Betty había llegado hasta allí en un colectivo que tomaba todos los días. Vecinos que la conocían y viajaron con ella contaron en dónde bajo y qué hizo. “No sé que pudo pasarle, sólo espero que esté sana y salva, no quiero pensar lo peor”, dijo Navarro, su pareja. En la investigación intervienen de manera directa seis comisarios supervisados por el Jefe de la Policía Hugo Sánchez, efectivos de la Brigada de Investigaciones, Inteligencia, Comando Radioeléctrico, Unidades Regionales y hasta personal de calle de las comisarías.
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