NO LE BAJÓ EL VOLUMEN DE LA MÚSICA Y LO MATÓ
Un joven de 22 años fue asesinado de un balazo en el pecho porque se opuso a bajar el volumen de la música en su casa de Villa Lohr, en la ciudad de Oberá, Misiones.
El hecho ocurrió el sábado a la noche y el homicida fue detenido por la Policía al día siguiente, cuando se había escondido en la casa de un familiar, aunque se supone que intentaba llegar a la frontera y cruzar a Brasil.
A las 20.30 del sábado, Jorge Engelman, un carpintero de 28 años, se arrimó al cerco de madera que marca el límite de su propiedad —en un barrio muy humilde— y le pidió a Leandro Riedl, de 22, que bajara el volumen de la música porque su hija de un año estaba enferma y no podía dormir.
El pedido derivó en una discusión entre Engelman y el padre de Leandro. Fuera de sí, el carpintero entró a su casa y salió armado con un revólver 38 con el que hizo varios tiros al aire.
Como Leandro no bajó el volumen de su equipo de música, Engelman volvió a cargar el revólver y efectuó dos disparos más: el primero se incrustó en la casilla y el otro dio en el pecho de Riedl, quien inmediatamente fue auxiliado por sus familiares y trasladado de urgencia al Hospital Samic. Allí murió mientras era operado de urgencia.
Cuando la Policía llegó al lugar sólo encontró a la esposa de Engelman (está embarazada de dos meses) y a la hija de ambos. El carpintero escapó y tiró el revólver en un baldío, a sólo 50 metros de su casa.
La Policía no tardó en averiguar que el homicida era oriundo de Alba Posse —en el límite con Brasil—, donde también tiene familiares. Unos 50 policías lo buscaron toda la noche y también durante la mañana del domingo, hasta que lo ubicaron en la casa de un pariente.
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