"NO NOS ENOJA, PERO NO SOMOS NI NIÑOS NI GAYS"
Todos conocen la historia del patito feo, aquel que nació en el huevito equivocado, sufrió la marginación de sus pares, se sintió raro y gris entre otros patitos perfectamente amarillos, hasta que un día se descubrió que, en realidad, ¡él era un bello cisne! Algo parecida es la historia de estos “chicos”: Lolo, Ale, Bruno, Monoto y Juliana que, en la primaria, enfrentaron cierta marginación maligna de los niños hacia el distinto, pero que, de adultos, se convirtieron en todo un fenómeno pop, el fenómeno Miranda!
Una carrera meteórica que los llevó, en apenas 4 años y dos discos, desde la escena under (recitales indies y fiestas electrónicas) a consolidarse como la banda más renovadora y fresca del pop electrónico nacional. Con fuerte proyección al resto de Latinoamérica.
Su último album, Sin restricciones (2004, con producción de Eduardo Schmidt y Pablo Romero del grupo Arbol), es disco de oro en Argentina, Chile y México (distinción que, en ese país, alcanzó a sólo dos meses de editado). En abril fueron teloneros de Moby, ante 15.000 personas, en el Festival Nokia de Chile, el 17 de noviembre se presentaron en el Estadio Azteca de México, junto a Robbie Williams y Gorillaz. En esos tres países sus temas son los más escuchados en las radios y están en el top ten de Colombia y Costa Rica. Además de lograr nominaciones varias para los últimos MTV latinos, Su Giménez los recibió en su living, sin dejar de tararear su hit Don (sí, la parte de “es la guitarra de Lolo”).
Para cerrar un año agitado, el 15 y 16 se presentarán en el Luna Park, donde prometen presentar un nuevo tema, Alguien, como adelanto del tercer álbum que saldrá a mediados del año próximo.
Además de talento y creatividad, los Miranda! llegaron al podio munidos de una amplia artillería kitsch: una elegancia anacrónica, cierto tributo a The Cure en los ojos pintados, el propio nombre del grupo elegido en honor al actor argentino Osvaldo Miranda, símbolo de elegancia y glamour en los años 50.
Y para cerrar el círculo, un coqueteo (mutuo) con el ochentoso dúo Pimpinela, que dio como resultado la participación del grupo en el último disco de los fantásticos hermanos peleadores: en la canción Cena para cuatro.
¿Lo kitsch es una manera de que el moderno pueda disfrutar sin culpa de algo que siempre se catalogó como grasa?
Ale: Desde hace bastante hay como una tendencia de rescatar cosas que en su momento eran mal vistas y hacer algo nuevo a partir de ahí. Me parece que en eso nosotros nos re trepamos, pero no somos los únicos.
¿Pero esa actitud es sinónimo de liberarse de prejuicios o de snobismo?
Ale: Creo que en toda actitud, la pose siempre está implícita, son los tiempos que corren. También puede haber algo de buscar lo que a nadie le gusta para hinchar. Como una cosa medio rockera sin ser del rock. Yo me hago cargo de que, en lo personal, a veces, a propósito, les digo a los chicos “hoy voy a ver a Ricky Martin y no a Duran Duran”.
Bruno: Antes Bill Gates era un nerd. Ahora todos quieren ser nerds porque la pegaron.
Monoto: Estamos viviendo la venganza de los nerds.
Lolo: Cuando salió la banda Juana la loca se puso como de moda ser más afeminado, me causaba risa porque ese año salieron todos a decir “Ay, cómo estás mi amor”. Y antes, en la primaria si alguien era medio raro, lo vapuleaban.
Monoto: Creo que cada uno de nosotros, en nuestras vidas y nuestros colegios, éramos de la minoría y de los que más sufrían.
Todos se le quedan mirando. Monoto insiste: “Al menos era mi caso, y según ustedes me contaron, también. ¿O no?” (desafía).
Bruno: En mi caso personal yo vivía enfrente del colegio y tenía que hacer 6 cuadras para entrar, porque me querían matar. Le daba bronca a todo el barrio. En esa época no había darks y entonces yo iba con calzas, borceguíes y todo pintado, un darkito.
Lolo: Y yo me acuerdo que tenía una zona, cerca de la casa de mi abuelo, por donde no podía pasar, porque siempre me corrían.
Ale: En una época era raro que no te gustara el fútbol, que te interesara, no sé, la pintura y la música, era subversivo casi…
Lolo: No, era maricón.
Es decir, que ustedes sufrieron…
Lolo: ¿Sabés lo que es estar en el colegio y que digan “vamos a jugar al fútbol” y que nunca te elijan para el equipo? A mí me habían inventado la profesión de aguatero.
Si Pimpinela hablaba en sus canciones de mujeres despechadas y hombres casados que vivían aventuras, las canciones de Miranda!, compuestas por Ale Sergi y arregladas por toda la banda, hablan de los encuentros y desencuentros de hoy.
¿Cómo ven las relaciones actuales?
Lolo: El comentario que escucho de mis amigas es que la gente le tiene miedo al compromiso.
Ale: Sin embargo, yo también veo mucha otra gente que, justamente por eso, va con más garra y apuesta al amor. Este año en nuestro grupo de amigos hubo una avalancha de nacimientos.
Monoto: Sí, todos nuestros amigos son padres.
Ale: Es relinda la libertad sexual, pero también es una cosa super profunda y hermosa, comprometerse con alguien y llevarlo hasta las últimas consecuencias.
¿Les parece que hay soledad entre la gente?
Ale: Creo que hay mucha soledad por toda esta cuestión: como hay tanta libertad, al final terminás no estando con nadie.
Lolo: Es triste llegar a casa solo.
Bruno: Yo tenía un amigo que siempre me contaba “estuve con esta, estuve con aquella” y un día le dije: “mirá, es muy fácil estar con un montón de chicas lo que es difícil es estar con una”.
En este crecimiento abrupto del grupo, se reveló que el maravilloso mundo Miranda! puede fascinar tanto a treintañeros habitués de nocturnos y fiesteros circuitos electrónicos, como a inocentes “y blancas” “palomitas” de 5 años.
A muchos fans de la primera ola les molesta este nuevo target infantil y seña lan que lo que antes era irónico y cargado de doble sentido, ahora es leído linealmente.
Ale: Lo cierto es que llegamos a esos dos públicos con los mismos discos. Nosotros somos los primeros en sorprendernos de que haya niños interesados en lo que hacemos, porque nunca se nos había ocurrido.
Juliana: Aparte, el mensaje es un poco irónico, pero también puede que no, las cosas que aparecen en las letras le pasan a él, él tilde de irónico es por lo que hacemos en vivo, que es gracioso.
Ale: La realidad es que eso no lo manejamos. Tampoco vamos a hacer el nuevo disco para los niños, si lo entienden bien y si no, también.
Bruno: También, es como un cliché de los fans, ese sentido de pertenencia hacia la banda.
Cuando empezaron, ¿fue una estrategia su estética gay?
Juliana: En realidad empezamos a tocar en la misma escena en que nos movíamos, de discoteca, era nuestro propio ambiente. Los gays son gente muy divertida, hay como una movida, las fiestas Brandon…, la verdad que se puso de moda, hasta hay chicos que se hacen los gays. Hubiera sido lo mismo si nos hubiese venido a ver un montón de heavy metals.
Ale: Es muy gracioso, al principio nos preguntaban mucho eso, lo mismo que ahora nos preguntan por los niños. Antes éramos el grupo de los gays y ahora el de los niños. Está bueno, a mí me parece que los gays y los niños son un público muy expresivo, divertido y desprejuiciado. Mucha gente se piensa que somos gays, no nos enoja, pero no somos ni niños ni gays.
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