NO PAGARÁN INGRESOS BRUTOS QUIENES ABRAN COMERCIOS EN CAPITAL FEDERAL
Puede haber alguna corrección técnica, pero todos están de acuerdo con la esencia. La Legislatura porteña aprobará una medida impulsada por el Gobierno porteño que apunta, sobre todo, a la creación de empleos: los comercios o “miniempresas” que se instalen en la Ciudad en 2006 no pagarán durante su primer año de actividad el impuesto a los Ingresos Brutos, una de las cargas fiscales más “pesadas”.
Para acceder a la eximición los nuevos emprendimientos deberán facturar hasta $ 350.000 por año y generar al menos tres puestos de trabajo. La exención impositiva será aprobada junto con el Presupuesto y la Ley Fiscal 2006, temas que la Legislatura votará hacia fines de noviembre. Los principales bloques de la oposición, aunque plantean algunas correcciones, ya le dieron el visto bueno.
El impuesto a los Ingresos Brutos lo pagan todos los que ejercen una actividad económica en la Ciudad, salvo algunos profesionales y la mayoría de los rubros industriales, que están exentos. Es, junto con el Monotributo nacional, la gran carga impositiva que sufren los pequeños comercios y empresas.
Hay dos formas de pagar Ingresos Brutos. Quienes facturan menos de $ 144.000 por año abonan sumas fijas de acuerdo a diferentes categorías. Los pagos van de 7,50 a $ 300 mensuales. En tanto, los que superan los $ 144.000 anuales pagan un porcentaje de los ingresos, que suele rondar el 3%. Ingresos Brutos es el principal impuesto de la Ciudad, pero en el Gobierno aseguraron que la eximición para los nuevos emprendimientos no implicará una baja en la recaudación, porque si esas empresas no nacieran, o trabajaran “en negro”, tampoco pagarían.
Ahora, ¿a quiénes beneficiaría la nueva exención fiscal? A quienes quieran abrir comercios de escala barrial, como bares y cibercafés, zapaterías, negocios de bijouterie o quioscos. Pero también ayudaría a que instalen pequeños negocios profesionales: estudios contables, de diseño, publicidad o arquitectura, un consultorio de dentistas u otros.
“La idea es apuntalar el nacimiento de pequeños emprendimientos para que generen empleo. No hay que olvidar que tanto en la Ciudad como en el país, el 60% de los puestos de trabajo pertenecen a las pymes. Al no tener que pagar el impuesto durante un año, muchos emprendedores que tal vez hoy no se animan a empezar podrían sentirse más confiados y arrancar. No necesariamente deberán contratar tres personas en relación de dependencia, si son dos socios y un empleado, por ejemplo, también podrán acceder al beneficio”, explicó el subsecretario porteño de Producción, Gustavo Svarzman.
En el sector empresario apoyan la iniciativa. Vicente Lourenzo, secretario general de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), señaló: “Es una medida sumamente positiva, un incentivo concreto para generar trabajo. Para un comercio, un 3% de impuesto es una cifra importante, sobre todo para un mayorista. Tal vez sería mejor que el techo de facturación fuera un poco más alto que $ 350.000, para beneficiar a más emprendedores. Pero como primer paso sirve, porque tampoco es cuestión de desestabilizar la recaudación de la Ciudad”.
La eximición impositiva llegará en una etapa en la que ya se siente una reactivación económica. La apertura de comercios es constatable. “En el primer semestre del año abrieron unas 14.000 pequeñas empresas y negocios, contra unas 9.500 de igual período de 2004. A esto habría que sumarle los que iniciaron actividad pero no se registraron formalmente”, informó Svarzman. Entre los rubros con más aperturas se cuentan los negocios de calzado, quioscos y maxiquioscos, librerías, venta de regalos, bijouterie y otros. Algunos “explotaron” gracias a la influencia del turismo, pero la principal explicación de los especialistas es que la reactivación comercial obedece a que las clases medias y bajas recuperaron poder adquisitivo.
Otro indicador de la recuperación es el nivel de ocupación de locales en los barrios. De acuerdo a un relevamiento que hace la Comuna en 31 ejes comerciales, en agosto hubo un 94,3% de negocios en funcionamiento. Esto se observa particularmente en la zona Sur: en los centros de Villa Lugano (la calle Chilavert), Barracas (avenida Montes de Oca) o San Telmo (calle Defensa) prácticamente no hay locales vacíos.
Pero la tendencia podría no ser tan optimista. “Si bien hay crecimiento, es más lento. En 2004 las ventas de los comercios subieron un 10%, pero en 2005 aumentaron un 5%. Por eso toda medida que tome el Estado es buena”, afirmó Lourenzo.
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