“No pareciera un hecho repentino”
Lo manifestó el fiscal General del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Julio de Olazábal, a propósito del incendio provocado en la Unidad Fiscal de San Javier. Hacia esa localidad se dirigía esta mañana para tomar conocimiento de lo ocurrido de manera personal.
El atentado se produjo durante la madrugada de este domingo y conllevó la destrucción de documentación relevante para varias causas, así como desaparecieron armas de fuego que eran pruebas de diferentes causas. Ante lo ocurrido, el fiscal General de Santa Fe expresó que se trató de un hecho “demasiado grave, casi con pocos precedentes en nuestra provincia. La gravedad del hecho la estamos denotando, respondiendo con las suspensiones de las licencias de la Dra. (Rosana) Marcolín y del Dr. (Ricardo) Fessia, (en tanto) en este momento estoy saliendo para San Javier y tomar conocimiento directamente sobre lo que pudo haber ocurrido”.
En comunicación con LT10, de Olazábal hizo hincapié en que “resta determinar si esto tiene relación con alguna causa en particular, si es un hecho de barbarie o es un hecho de robo. Para eso nos estamos trasladando todos para San Javier”. Al respecto, el fiscal General fue consultado sobre si las fiscalías no debiesen contar con guardia policial permanente. “Deberían tener –sostuvo–. Hay una instrucción impartida para que los fiscales regionales impartan, a su vez, algún tipo de custodia. Quizás el primer tema a dilucidar –consignó– sea si estaba presente la custodia, si se había retirado o qué fue lo que pasó. No sé si pudo haber ocurrido alguna circunstancia extraña en San Javier como para que no estuviera al momento del hecho”, planteó.
Asimismo, de Olazábal aclaró que “una de las funciones que tiene la Policía de la provincia es la de custodiar a la administración pública. Son ellos los que nos prestan este servicio, de acuerdo con el Ministerio de Seguridad. No sé qué es lo que pudo haber ocurrido realmente”, insistió.
“Lo que me resulta extraordinariamente grave –esgrimió el fiscal General– es el mismo hecho del atentado contra la investigación. Es algo que no ha ocurrido demasiado en Argentina. Por las características, no pareciera un hecho repentino en el cual entraron a robar las armas y punto final. El acceso que han tenido a computadoras y legajos hace pensar en alguna otra cosa”, concluyó.
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