NO QUIEREN VECINOS CON PRONTUARIO
Una ordenanza de una pequeña localidad del interior cordobés que creó un registro de identificación de personas, dirigido a relevar a los nuevos vecinos para que la policía conozca sus datos, encendió una controversia sobre el sistema de prevención del delito. Si el recién llegado registra antecedentes penales o policiales, el municipio de Tío Pujio le negaría la radicación en el pueblo y, además, procuraría que “no se quede a vivir”, según dijo esta semana a algunos medios la intendenta Nancy Schiavi.
Ante el revuelo que causó, intentó después darle otro marco interpretativo al dispositivo, pero con aquella manifestación ya había echado a rodar la piedra.
Las autoridades y buena parte de los habitantes de la población defendieron el registro de vecinos que, en otros ámbitos, fue criticado al entenderse que lesiona elementales principios constitucionales, ser inadecuado para combatir el delito y no ayuda a la reinserción de personas que eventualmente hayan delinquido.
La ordenanza sancionada en octubre de 2005 por el Concejo Deliberante de Tío Pujio -población de 3800 habitantes, situada sobre la ruta nacional 9, a 130 kilómetros de Córdoba y 15 de Villa María- puso en vigor días pasados la identificación “de personas que carezcan de domicilio en la localidad y que por motivo de relaciones laborales, familiares u ocasionales dispongan fijar su residencia temporaria y/o definitiva” en la localidad.
Estableció también “la obligatoriedad” de todas las empresas y propietarios de inmuebles de informar sobre la contratación de personal no residente en el lugar”.
El relevamiento se hizo casa por casa en las 800 viviendas del pueblo, llenando una planilla por triplicado. Una copia quedó para el vecino, otra se la llevó la Municipalidad y la tercera fue entregada a la policía, para que se averigüen los antecedentes de quienes se han afincado últimamente.
Los habitantes en general, preocupados por una creciente ola de robos y asaltos, aprueban la disposición. “Sí, estoy muy de acuerdo, se están viendo muchas caras desconocidas, una no sabe quiénes son ni de dónde vienen”, dijo una señora mayor. “Y, con tanta gente nueva, uno tiene dudas”, apuntó un hombre de mediana edad. “Están ocurriendo cosas que nunca se han visto”, agregó otra señora.
Varios hechos provocan ese estado de desconfianza. Hace unos días, un anciano de 88 años fue ferozmente golpeado para despojarlo de unos pocos pesos. Un sospechoso fue detenido: es Mauricio Chirino, de 24 años, que hacía seis meses alquiló una casa en el pueblo. Realizaba tareas de changarín. Está acusado de cometer otros cinco delitos o infracciones esa misma noche. Tenía antecedentes delictivos. También se produjeron violentos asaltos, algunos de una brutalidad inimaginable, que incluyeron violaciones. Tío Pujio es una comunidad agropecuaria, cuya principal fuente de trabajo es la empresa láctea La Paulina, que ocupa medio millar de operarios.
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