NO REFORZARÁN LA SEGURIDAD DE CANDIDATOS NACIONALES
El Gobierno procuró desvincularse de los episodios por los cuales un grupo de piqueteros hostigó anteanoche en forma violenta una presentación del líder de Recrear, Ricardo López Murphy, y dijo que se garantizará desde el Estado el normal desarrollo de los actos de la campaña proselitista con miras a los comicios de octubre, aunque advirtió que no se dispondrá un refuerzo preventivo en la seguridad de los diversos candidatos.
Además de condenar enérgicamente la agresión piquetera, el Ministro del Interior, Aníbal Fernández, dijo que la Casa Rosada no tuvo injerencia alguna en los hechos, aunque el Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, admitió que el Gobierno tiene contacto con los mismos grupos que agredieron a López Murphy.
“Tenemos diálogo con esos sectores, pero un diálogo que no escapa a las generales de la ley como tenemos con otras organizaciones piqueteras”, admitió Parrilli a LA NACIÓN.
El Ministro del Interior, que días atrás había cuestionado con gruesos insultos a López Murphy, fue el primero ayer en explicar la posición oficial ante el tema. “López Murphy es un hombre de la democracia y, como tal, hay que garantizar que pueda expresarse donde y cuando quiera”, dijo el funcionario a LA NACIÓN.
Según explicó, esto no implica adoptar cambios drásticos en materia de seguridad. No habrá, aclaró, un refuerzo preventivo de la presencia policial en los actos, a menos que la situación inmediata lo requiera.
Fernández explicó que se hará lo necesario para cumplir con el requisito constitucional de garantizar el desarrollo de las campañas y citó, a modo de ejemplo, el operativo dispuesto anteanoche durante los episodios violentos en el acto de López Murphy.
En declaraciones radiales, el ministro, además, desvinculó a la Casa Rosada de la agresión de anteayer al advertir que no aceptaba que se dijera que el Gobierno estuvo detrás de ella, y la calificó de aberración.
El líder de Recrear había afirmado que quienes lo hostigaron formaban parte de “las bandas que manda el Gobierno” y ayer, en un reportaje con LA NACIÓN, advirtió: “Es una escalada: viene el ataque presidencial, viene la descalificación ministerial y luego viene la patota”.
“NO PUEDO IMPEDIRLO”
“Yo no puedo, en este caso, impedir que (esos grupos) estén en la calle y que digan lo que quieran decir, y tampoco voy a aceptar que se diga que el Gobierno o alguien del Gobierno le envía alguien al doctor López Murphy para que no pueda llevar a cabo un acto”, sostuvo Fernández por la mañana en declaraciones a Radio 10. Afirmó, además, que el Gobierno dispuso la cantidad “suficiente” de efectivos policiales para que López Murphy pudiera realizar la presentación de su libro y estimó que lo sucedido “no constituye delito”. En ese caso, dijo, “hubiese intervenido un fiscal”.
“Pusimos hombres para que pudiera llevarse a cabo con normalidad, dentro del marco en el que estábamos, esa presentación del libro del doctor López Murphy”, explicó Fernández.
Parrilli coincidió con el titular de la cartera política. Consultado por LA NACIÓN, descartó que el clima preelectoral estuviera signado por la violencia y que fuera necesario un despliegue adicional de seguridad para garantizar que estos hechos no se repitan.
“No me parece necesario que haya que tomar medidas extra de seguridad. De todas formas, ésa es una decisión del Ministerio del Interior”, dijo.
Además, procuró despegar al Gobierno del tema. “Jamás podríamos haber tenido algo que ver con esto. Es más, si tuviéramos la posibilidad de pedirles algo a estos grupos es que no actúen de esta forma, que no hagan lo que justamente hicieron”, afirmó.
DEBATE CON CALMA
El Ministro de Defensa, José Pampuro, se manifestó de igual modo. “Lo que pasó es reprochable, pero no hace necesario nuevas medidas de seguridad. Lo que deja es una advertencia: los hechos ameritan que se tranquilicen los ánimos y se debatan las ideas con calma y en un marco democrático”, afirmó a LA NACIÓN.
“Hay que tratar de evitar estos episodios, pero creo que el marco político y jurídico actual para ocuparse de estos casos es el adecuado”, consideró, por su parte, el subsecretario general de la Presidencia, Carlos Kunkel.
“No hay que confundir esto con los cruces verbales. En última instancia, las expresiones subidas de tono son malas para el que las hace, porque la sociedad está madura como para saber interpretarlas, pero los actos violentos son malos para todos”, agregó.
Los piqueteros que anteanoche protestaron ante el Club Español pertenecen a los grupos Martín Fierro y el Frente Barrial 19 de Diciembre, que en marzo último protagonizaron los bloqueos contra Shell en respuesta al llamado de Kirchner a un boicot.
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