NO REPUNTÓ LA ACTIVIDAD ECONÓMICA
Por lo tanto, el segundo trimestre del año arrojó un crecimiento de la actividad de 6,9% anual, superando la estimación que a nivel oficial se maneja para el PBI. A su vez, en la primera mitad del año el incremento fue de 6,3%. Para el segundo semestre no se espera un crecimiento desestacionalizado fuerte, con lo cual el PBI crecerá alrededor de 4,5% anual, y cerrará el año con un incremento cercano al 5%.
La desaceleración en la actividad surge como resultado de la reducción del tipo de cambio, que venía siendo el principal motor de la recuperación al incentivar la sustitución de importaciones y las exportaciones; la falta de crédito a tasas razonables; los récord de recaudación de los últimos meses, que implican una
reducción importante en el poder de compra del sector dinámico de la economía; y la demora del gobierno en dar soluciones definitivas a temas como la reestructuración del sistema financiero y las tarifas de los servicios públicos.
Sectores
Con excepción del agro, que refleja el efecto positivo de la cosecha record de soja, en construcción, comercio e industria se esta evidenciando una desaceleración, lo cual es una señal de alerta ya que estos sectores son los que impulsaron la recuperación que arrancó el año pasado.
En la construcción la desaceleración se está verificando en un menor ritmo de incorporación de mano de obra. En mayo hubo una importante expansión de los permisos para construir, pero que obedeció a una anticipación al cambio que tendrá lugar en el código de edificación en la Ciudad de Buenos Aires. En este sector la clave para el crecimiento sostenido es el crédito a tasas razonables.
De todos modos, incluso aunque hubiera créditos a esas tasas, la evolución dispar entre salarios y precios de inmuebles hace que muy pocas personas puedan acceder a esos créditos por el excesivo peso que implicaría una cuota hipotecaria sobre sus ingresos.
En lo que hace a la industria, en junio hubo una nueva caída mensual desestacionalizada: 0,2% respecto a mayo. No obstante, en forma interanual siguió creciendo: 11,6%.
La producción automotriz, de gran peso en el sector, se redujo un 1% frente a junio de 2002, aunque ajustando por los días hábiles del mes, se expandió con respecto a mayo.
Ante la debilidad del mercado interno, las exportaciones eran un destino importante para la producción, sin embargo, están perdiendo impulso por la debilidad de la actividad en Brasil, algo que también afecta a otros productores industriales.
En minería se registró un aumento anual (6%) superior al de los últimos meses, y que obedece principalmente a una mayor producción de petróleo crudo respecto del año pasado, aunque también a una mayor perforación de pozos.
La desaceleración de la actividad tuvo como contrapartida una similar en la demanda de energía por parte de grandes usuarios, que apenas se expandió 3,5% anual. Algo similar ocurrió con la distribución de gas, en lo que también pueden influir cuestiones climáticas.
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