NO SE HARÁ LA RECONSTRUCCIÓN DEL CRIMEN DEL REMISERO SAÑUDO
La reconstrucción había sido solicitada por los familiares de Sañudo, quienes insisten en que, para matar a Pablo, el procesado Esteban Guillaza debió contar con la colaboración de una o más personas.
“Estamos convencidos de que Guillaza no pudo actuar sólo, pues Sañudo era un joven de un físico importante y se habría defendido de otra manera ante este ataque”, afirmó esta mañana la abogada Patricia Hidalgo.
El juez de Instrucción, Rubén Saurín, procesó a este hombre a mediados de diciembre del año pasado, por los presuntos delitos de homicidio simple, estafa y uso de armas.
Guillaza -quien era empleado municipal- relató que conoció a Sañudo porque le había ofrecido al remisero la posibilidad de obtener una licencia a cambio de 2.500 pesos. El remisero pagó el dinero solicitado, pero Guillaza nunca entregó la licencia porque gastó los 2.500 pesos para hacer frente a cuentas que tenía en su casa y que se habían incrementado ante el nacimiento de su hija.
También explicó que el día del asesinato decidió contarle la verdad al remisero. Por eso lo citó en la zona cercana al country Los Molinos; comenzaron a discutir y _según su versión_ mientras forcejeaban se le escapó un tiro del arma que había llevado.
A pesar de estar herido, Sañudo seguía peleando, por lo que Guillaza tomó las llaves del auto, abrió el baúl, sacó la manija del gato hidráulico y comenzó a golpearlo hasta quitarle la vida.
Sin embargo, Hidalgo insistió en la teoría que indica que Guillaza tuvo colaboración de una o más personas: “Creo que se arrepintió de participar en la reconstrucción, porque allí hubiera quedado claro que no pudo actuar solo.
Además, los peritajes demostraron que a Pablo Sañudo le dispararon cuando ya estaba muerto. El tiro ingresó por la espalda y fue realizado a más de 50 centímetros. Es decir que no fue mientras forcejeaban, como dice Guillaza, sino que le tiraron para rematarlo cuando ya se encontraba en el suelo”.
Como imputado, Guillaza tiene derecho de negarse a participar de esta reconstrucción. “Evidentemente está protegiendo a otros. Durante el plenario podremos solicitar otra vez la reconstrucción, pero él tendrá derecho a negarse a participar nuevamente”, explicó la abogada.
A partir de ahora, se espera que el caso sea elevado a juicio. Será entonces cuando se conozca si Guillaza es condenado y, de ser así, qué pena le corresponde por este asesinato.
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