NO SE HARÍA EL EJERCICIO AGUILA lll CON EE.UU.
El presidente Néstor Kirchner resolvió no ceder a la presión de los Estados Unidos para otorgar inmunidad total a las tropas norteamericanas, por lo que en la Casa Rosada consideraban ayer que es muy poco probable que el ejercicio aéreo Aguila III se realice en la Argentina. “Vamos camino de que no se haga”, revelaron fuentes del Gobierno.
Kirchner no le respondió tampoco al secretario de Estado norteamericano para América latina, Roger Noriega, que reclamó anteayer esa inmunidad para mantener en pie el ejercicio militar que sirve para fortalecer las relaciones entre ambos países.
La inmunidad depende de una autorización del Poder Legislativo y son los diputados del PJ quienes se niegan a conceder ese beneficio sin antes recibir una señal de la Casa Rosada para que sea el Poder Ejecutivo el que asuma el costo político.
“Ni el Gobierno le dirá nada al Congreso, más allá de lo que ya dijo, ni el Congreso aprobará la inmunidad si no tiene un pedido explícito y público de la Casa Rosada”, dijo un hombre cercano al Presidente.
Tras el reclamo de Noriega, la realización de las maniobras aéreas quedaron pendiendo de una decisión política del más alto nivel. Y Kirchner parece haberla tomado: no está dispuesto a una negociación desgastante con sus diputados para conceder la inmunidad.
Mientras tanto, cerca del canciller, Rafael Bielsa, estimaban ayer que el ejercicio no se cancelará ni se trasladará a Uruguay, como insinuó Noriega, sino que se postergará.
La Cancillería procura que esto no afecte las buenas relaciones bilaterales actuales y se transforme en un conflicto diplomático.
“Avanzaremos en otros puntos de la agenda común”, dijo un vocero.
El operativo militar con los Estados Unidos y con las fuerzas aéreas del Mercosur está previsto para el 27 del actual, en Mendoza. Pero los legisladores del PJ no aprobarán la inmunidad total si el Gobierno no toma una decisión política en ese sentido.
Es por ello que desde temprano hubo expectativa en Balcarce 50 por lo que pudiera decir el Presidente. Pero Kirchner partió poco después de las 15 hacia Santa Cruz en el avión Tango 10 y no mencionó el asunto. Sus hombres de confianza explicaron luego que su intención manifiesta fue restarle importancia al conflicto.
“La inmunidad no sale en el Congreso. El Gobierno ya habló. Y ahora parece que ni siquiera habrá tiempos legislativos”, confiaron ayer desde otro despacho cercano al del jefe del Estado. “El ejercicio no se va a hacer”, dijo una fuente oficial.
Proyecto
Como se recordará, el Poder Ejecutivo envió un proyecto de ley al Parlamento hace tres semanas que el PJ interpretó como la concesión de la inmunidad total a las tropas norteamericanas. De allí que el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, y el jefe del bloque del PJ, José María Díaz Bancalari, le advirtieron en persona a Kirchner que no lo votarían.
En los días previos, el Presidente le había dado luz verde a Bielsa y al ministro de Defensa, José Pampuro, para que avanzaran con esa iniciativa, tanto que sus ministros la defendieron ante las comisiones de Defensa y de Relaciones Exteriores de la Cámara baja. Sin embargo, cuando fue advertido de que la inmunidad total podría significarle un elevado costo político, Kirchner ordenó retroceder en la idea y desautorizó a sus ministros.
En ese momento, los voceros oficiales y el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, aclararon que el proyecto de marras otorgaría sólo la inmunidad funcional, lo que significa que la justicia argentina queda vedada de intervenir sólo en los delitos que los efectivos extranjeros puedan cometer en la propia realización del operativo Aguila III.
Se explicó entonces que la inmunidad total significaba que cualquier delito de un soldado norteamericano, incluso fuera de la propia actividad, quedaría inmune ante los jueces argentinos y sólo podrían ser juzgado en los Estados Unidos. En Washington dicen que la inmunidad es un reclamo para que sus efectivos no sean requeridos por el Tribunal Penal Internacional en virtud de su actuación en la guerra de Irak u otros conflictos bélicos.
“Es algo normal”
Noriega, precisamente, le quitó importancia al pedido norteamericano.
“No estamos pidiendo nada irregular sobre la cuestión de inmunidad. Es algo normal y queremos mantener y profundizar nuestro contacto con militares de la Argentina y con otros participantes de esos ejercicios militares”, dijo el funcionario. E insinuó que si no existía esa inmunidad el ejercicio se podría hacer en Uruguay.
“No nos sorprendió. Lo que va a pasar es que no se va a llegar en los tiempos”, admiten en Cancillería.
“Pero existe la posibilidad de una postergación. No hay que cerrarla definitivamente. Habrá que ver si sale la ley y cómo sale”, dijo un allegado a Bielsa. “No hay que dramatizar el tema. La buena relación con los Estados Unidos está por encima de los ejercicios. Habrá otros temas en la agenda en los que vamos a avanzar y ver cómo siguen los ejercicios”, agregó.
En Defensa aseguran que el fracaso del ejercicio Aguila III, en el que participan tropas de Estados Unidos, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Bolivia, puede dejar cuentas pendientes en la relación entre Washington y nuestro país.
Más allá del fuerte apoyo de los Estados Unidos al acuerdo entre la Argentina y el FMI, recuerdan que ese país concedió en el pasado la inmunidad a soldados argentinos y que de ese modo la Argentina no cumpliría con el principio de la reciprocidad.
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