"NO SE PUEDE COBRAR A LOS QUE ESTÁN MUERTOS"
El presidente Néstor Kirchner reclamó hoy a los organismos internacionales financieros que asuman su “cuota de responsabilidad” en la situación de endeudamiento que vive la Argentina y otros países y, al pedir también medidas que permitan asumir esta realidad, recordó que “no se puede cobrar a los que están muertos”.
“Nos hacemos cargo como país de haber adoptado políticas ajenas”, admitió Kirchner, al hablar ante la Asamblea General de Naciones Unidas, pero “reclamamos que aquellos organismos internacionales que al imponer esas políticas contribuyeron y alentaron la gigantesca deuda, también asuman su cuota de responsabilidad”, agregó.
Sostuvo que “resulta una obviedad que en una deuda de tal magnitud, la responasbilidad no es sólo del deudor sino también del acreedor” y solicitó un “rediseño” de las instituciones financieras y económicas mundiales.
“Nunca se supo de nadie que pudiera cobrar deuda ninguna de los que están muertos”, graficó el jefe del Estado.
El primer mandatario argentino llamó a “tener conciencia de la dificultad que representa el pago de la deuda sin la concreta ayuda de la comunidad internacional”.
“Sin medidas que promuevan el desarrollo sustentable, el pago de la deuda se torna verdadera quimera”, manifestó.
En otro orden, el Presidente abogó hoy ante la Asamblea de las Naciones Unidas por la “revitalización” de ese organismo y por “fortalecer la multilateralidad” para que “el derecho vuelva a ser el instrumento que nos permite dirimir conflictos y enfrentar amenazas” en el mundo.
“Estamos ante la existencia de la supremacía, tecnológica, militar y económica de un país sobre el resto”, dijo Kirchner aludiendo a los Estados Unidos, y señaló que por ello es necesario que la ONU retome un rol fundamental “en pro de la paz así como en la promoción del desarrollo social y económico de la Humanidad”.
Destacó que son tiempos de cambio “en el marco de una globalización que crea oportunidades, pero también genera riesgos, como el ensanchamiento de la brecha entre ricos y pobres y entre países centrales y periféricos”.
Antes de pronunciar su discurso, el Presidente fue recibido por el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, en su despacho de la sede del organismo en Nueva York.
El primer mandatario estuvo acompañado por el canciller Rafael Bielsa; el embajador ante la ONU, Arnaldo Listre; el embajador en Washington, José Octavio Bordón; los ministros de Interior y Salud, Aníbal Fernández y Ginés González García; el vocero presidencial, Miguel Nuñez, y los legisladores nacionales Marcelo Stubrin, José María Díaz Bancalari y Miguel Angel Pichetto.
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