NO SÓLO ÉXTASIS Y COCAÍNA
Agentes de la División General de Drogas Peligrosas (Digedrop) de la Unidad Regional II incautaron anteayer a la madrugada 56 envoltorios de clorhidrato de cocaína, pastillas de éxtasis y cinco tubos de popper.
Es la primera vez que se decomisa este tipo de droga en Rosario y, según los expertos, se trata de una sustancia sintética, de moda en Europa y asociada con el sexo (ver recuadro). El operativo fue efectuado por la policía en una fiesta de música dance –conocida como “rave”– que se celebraba en un club de rugby ubicado en avenida Presidente Perón al 9000.
Allí, agentes que patrullaban la zona interceptaron a un joven de 24 años que tenía en su poder las sustancias ilegales. Luego de la detención y requisa del muchacho, la Digedrop allanó la casa del joven, donde encontraron tres de los tubos de popper.
El muchacho detenido tiene 24 años, es oriundo de Mar del Plata –aunque desde hace nueve años reside en la ciudad– y fue identificado como Patricio, alias “Chester”. Según la policía, el joven se desempeñaba como “tarjetero” de distintos boliches bailables de la ciudad, incluso mostró varios vales de descuento que confirman su actividad.
El muchacho fue trasladado ayer a los Tribunales federales para que prestara declaración ante el juez penal Carlos Vera Barros.
Según informaron fuentes ligadas al procedimiento, un grupo de agentes antinarcóticos efectuaba patrullajes preventivos el domingo a la madrugada en el barrio Las Palmeras, de avenida presidente Perón al 9000.
Una fuente ligada a esa dependencia explicó que, a partir de distintos cursos sobre drogas que realizaron, tomaron conocimiento que diversas sustancias podrían circular en ese tipo de fiestas.
Es por eso que los policías inspeccionaban un festival de música conocido como Evolution. Justo en el estacionamiento de vehículos, los sabuesos interceptaron al joven y, al efectuársele la requisa de un bolso, se constató que en su interior resguardaba gran cantidad de ravioles con clorhidrato de cocaína, pastillas de éxtasis y dos frascos de vidrio con una sustancia líquida que luego fue reconocida como pooper.
Después de la detención y con la orden dictada por el juez, allanaron la vivienda del muchacho, ubicada en Alem al 1200, donde se secuestraron tres frascos más con la misma sustancia y con una etiqueta que tenía la palabra rush como inscripción.
Si bien la policía desconoce el valor comercial del totalidad de la droga secuestrada, adelantó que cada ampolla de popper cuesta alrededor de 100 pesos.
Considerada una sustancia peligrosa
El popper es un estupefaciente que circula frecuentemente en Europa, pero es la primera vez que se decomisa en Rosario.
De todos modos, ya en 2002 se secuestró una importante cantidad en la ciudad bonaerense de Pinamar y hace dos meses se produjo un operativo en Buenos Aires, donde incautaron una importante cantidad de esta sustancia.
Según explican expertos en la página de Internet sindrogas.com, los poppers son unas drogas recreativas compuestas por nitrito de amilo en la mayor parte de los casos, pero también por otros nitritos, como el de butilo o nitrito de isobutilo. Son líquidos incoloros e inodoros que se administran por inhalación.
Esta droga produce estimulación y vasodilatación, efectos que se perciben muy rápidamente. A los pocos segundos de la inhalación provoca una fuerte sensación de euforia, de ligereza, y deseo sexual.
Los efectos adversos que se producen con esta sustancia son: enrojecimiento de la cara y cuello, cefalea, náuseas y vómitos, taquicardia e hipotensión ortostática. El popper crea tolerancia y una considerable dependencia física, lo que unido a la breve duración de sus efectos buscados, lo convierte en una droga peligrosa, con un elevado riesgo de intoxicación por sobredosis.
En general, se la asocia con el sexo ya que relaja la musculatura lisa y es un potente vasodilatador, cosa que favorece la erección. Además, relaja los esfínteres, por lo que esta droga comenzó a hacerse famosa en círculos gays.
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