“No tenemos nada que consultar”
La concejala Marta Fassino, autora del proyecto que modificó la ordenanza de pensiones municipales y amplió los beneficios para las parejas del mismo sexo, le respondió al director de Administración de la Caja de Jubilaciones municipal, Eduardo Cóceres, quién cuestionó algunos aspectos técnicos de la norma reformada. Específicamente, el que tiene que ver con los recursos con que se afrontarán los pagos de esas pensiones.“No tenemos nada que consultar”, dijo secamente Fassino, en alusión a la protesta que Cóceres había vertido en ese sentido (ver nota principal). “Es una cuestión de justicia y de sentido común que a la pareja de cualquier trabajador de la Municipalidad le corresponda la correspondiente pensión”, indicó la concejala, y argumentó su postura señalando que, en realidad, nadie le pregunta nunca, a la Caja de Jubilaciones, cuál es la condición sexual de sus aportantes.“Que lo resuelva la Caja”, redobló la apuesta la concejala cuando se le señaló la duda esgrimida por Cóceres respecto del origen de los recursos con los que se afrontarán las eventuales nuevas pensiones. “Nosotros legislamos para la gente de la ciudad”, siguió Fassino, y luego agregó, en respuesta a una pregunta sobre cuál es el monto total de erogaciones que, se calcula, insumirá la puesta en marcha de la reforma previsional: “No tenemos un registro de cuánta gente es gay o lesbiana”, resumió la concejala.Firme en esa línea argumental, Fassino defendió el derecho, a que asiste a todas las personas, de acceder a una jubilación y a una pensión, independientemente de la inclinación sexual. E hizo hincapié en los 30 y 35 años de aportes que las trabajadoras y trabajadores municipales deben hacer para que sus respectivas parejas tengan el derecho de acceder a una pensión.Por último, consultada sobre la coyuntura de que la Caja no pudiera pagar el incremento previsional, Fassino fue tajante: “Vamos a tener que hacer los ajustes necesarios, entonces”.
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