NOCHE ‘CHIC’ EN ROSARIO: ENTREGARON LOS PREMIOS MARTIN FIERRO A LAS PRODUCCIONES DEL INTERIOR
Rosario tuvo la fiesta de la radio y la televisión que la ciudad merecía. A puro glamour, los programas locales fueron verdaderos protagonistas al pelear con 24 nominaciones los Martín Fierro del interior designados por APTRA (Asociación de Periodistas de Televisión y Radio de la Argentina).
Fabian Mazzi y su equipo llegaron a lo más alto del escenario cuando informaron los presentadores que “Diez en Deportes” se llevaba el premio al mejor programa deportivo en radio. Allí subieron al palco, Fabian Mazzi, su hermano Gustavo, el “flaco” Oscar Bergesio, Matías Lorefice, Daniel Jovellano y Sebastian Castillo para recibir el premio. Fabían agradeció a todo su equipo y expresó que “lo premios siempre son buenos para que al otro día se pueda volver a empezar”.
En tanto el programa “Si volvieran los dragones”, que conduce Luciano Lazzarini perdió en el rubro “Documental”. El exquisito programa que se emite por la Radio Universidad de Santa Fe los domingos a la noche, fue de todos modos ovacionado por el público santafesino que se hizo presente en la velada rosarina.
El programa “Tu Doctor”, que se emite por Cable y Diario perdió en el rubro “Temas Médicos”. La misma suerte corrió el documental “La tragedia de los Andes”, del mismo canal, conducido por el joven periodista Nicolás Loyarte, basado en el testimonio de dos sobrevivientes del equipo de rugby que se accidentó en la cordillera.
Guillermo Tepper, periodista de LT 10, perdió en el rubro “Labor Periodística”, estatuilla que se llevó el rosarino Reynaldo Sietecase, terna que también integraba un comunicador de LT9, Alejandro Colussi.
Miguel de Orellana, con “Esta Música” (LT 10), perdió en el rubro “Musicales”
SE HA FORMADO UNA PAREJA
Una insólita pareja integrada por un elegante Omar Maneh y una desbordante Ileana Calabró animó la ceremonia de entrega de premios, que arrancó veinte minutos más tarde y tuvo una primera hora lenta en la que apenas se entregaron cuatro premios. “Rapidito y pocas palabras”, apuraba Maneh en el corte a los invitados para luego despacharse a gusto durante interminables minutos junto a Ileana sobre las bondades de Rosario y las razones para visitarla ante la mirada confundida de los ternados a los que hacía un rato había apremiado. Algunos no le hacían caso, como Marcelo Megna, quien al aceptar el premio por Cocinarte habló por largos minutos, emocionado, y terminó con un alegato: “No me voy nada, esto (el Martín Fierro) es mío, que me saque Aptra. Mierda, carajo”.
Cuando no sermoneaba a los asistentes, Maneh recordaba a cada una de las empresas de la región que había aportado al desarrollo de la fiesta. A su lado, Calabró no paraba de festejar en forma desmesurada cada premio que se otorgaba, aportando tal energía que los micrófonos rechinaban. En algún momento, incluso, los animadores se equivocaron de sobre al anunciar ganadores, en otro no anduvo el micrófono (pegado con cita adhesiva demasiado visible) y también hubo chistes desubicados (“Ojo con la cola, hablo de la cola del vestido”, Maneh dixit).
Entre terna y terna, festejos y desilusiones, varios personajes coparon el escenario. Juan Pablo Geretto, vestido de maestra y con un Martín Fierro gigante bajo el brazo, ofreció un monólogo. A su turno, Chiqui Abecassis propuso un homenaje al Negro Olmedo.
TODO EL GLAMOUR
Más allá de Mirtha Legrand, la indiscutida “gran figura” de la noche, la organización se encargó de ponerle a la fiesta el glamour necesario: en las 61 mesas dispuestas en el salón (pobladas, naturalmente, por “farándula” local y de otras provincias) se distribuyeron al azar a una serie de estrellas retiradas y segundos actores que Aptra logró convencer para que viajaran a la ciudad (Graciela Dufau, Mario Pasik, Mónica Gonzaga, Fanny Mandelbaum, Mimí Ardú, Zulma Faiad y Enzo Viena, entre otras glorias). Tampoco faltaron los (empresarios, curiosos, ricos aburridos) que pagaron los 65 pesos de la tarjeta para inmiscuirse por una noche entre los famosos (o algo parecido).
RISAS Y ESCOTES
Calabró se encargó de mantener alto el rating con sus cambios de ropa , que motivaron la aparición de cámaras indiscretas y algunos empujones entre bambalinas. Un Maneh un tanto tieso recibió una recomendación de su compañera: “Descontracturesé, Maneh”. La respuesta no se hizo esperar: “¿Qué dice su papá cuando la ve vestida así? Bueno, después de cargar a tanta gente durante tanto tiempo, recibió su merecido”. Más tarde, cuando los conductores protagonizaron una confusión con los sobres de los premios, Maneh volvió a la carga: “Es que usted me confunde con ese vestido”.
AVALANCHAS EN LA ALFOMBRA ROJA
“Ya viene, ya viene”, era el rumor que recorría la escalera de ingreso al pabellón del Patio de la Madera donde se celebró anoche la gala de los Martín Fierro. En pocos segundos, una multitud de periodistas copó la alfombra roja para obtener declaraciones de Mirtha Legrand. El remolino fue tan grande que casi aplastó a otros invitados que estaban siendo entrevistados pero que, tras la llegada de la diva, perdieron automáticamente su estatus de estrella. “Ella es la importante”, admitió galante Mario Pasik, tras lo cual se agachó para que la cámara tomara a Legrand en primer plano. La reacción del local A.J. Llorente fue algo menos cortés: “¡Me van a aplastar!”, gritó antes de salir corriendo y abandonar al cronista para escapar del desorden.
Mirtha fue también la que más fanáticos convocó. Desde las siete de la tarde, un grupo de mujeres de entre 50 y 70 años hicieron guardia en Cafferatta y Santa Fe para esperar a la Chiqui. Entre las invitadas, los homenajes a la Legrand fueron múltiples. Es que la gran mayoría asumió pose de diva: algunas se entusiasmaron con tules y lentejuelas, otras sacaron del placard inesperados vestidos de novia, tampoco faltó el vestido verde loro y el corsé fucsia con animal print. Unas pocas, incluso, llegaron en gruesos abrigos de piel pese a que el termómetro marcaba 25 grados.
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