NOCHE ROMÁNTICA CON LUIS MIGUEL
Después de hacer suspirar a 16 mil mujeres —íntegramente vestidas de rojo a pedido de su ídolo— en el estadio cordobés Chateu Carreras, Luis Miguel llegó anoche al porteño estadio de Vélez Sarsfield. Minutos antes de las 22 y frente a 35.000 fans, el artista abrió el show con su clásico traje negro, corbata oscura y camisa blanca, entonando Vuelve. Aplausos y delirio.
Así fue el retorno de Luismi, que volverá a subirse al escenario de Vélez hoy (entradas agotadas), y mañana, desde las 21.
El mexicano llegó a la Argentina para celebrar su cumpleaños número 33 en el marco de la gira 33 tour y, además, vino a presentar a sus fans locales su flamante trabajo discográfico, también llamado 33.
Anoche, después de arrancar con una de las novedades, Vuelve, alternó con clásicas baladas pop y boleros de su repertorio tradicional (Amor, Ahora que te vas, Perfidia, Eres y Cómo duele). Además, eligió algunos temas de Armando Manzanero, un corte de difusión adhesivo como Te necesito (de Juan Luis Guerra) y los infaltables clásicos como No sé tú. En total fueron 18 temas, más los bises.
Mientras las fans transpiraban en el campo, en el salón vip disfrutaban del show el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, Claudia Maradona, Sergio Goycochea, María Valenzuela —con su hija Malena— y Florencia Bertotti, junto a Guido Kaczka. También estaban Adrián Suar y Luciano Pereyra, entre otros.
Lejos de la idolatría de las fans, hay quienes no dudan en señalar al astro mexicano como exigente y caprichoso. Pero las cifras hablan por sí solas: unas 700 personas trabajaron para que todo esté listo en esta serie de shows. Luis Miguel —alojado en el Hotel Sheraton, de Retiro— solicitó cantidades industriales de velas con aroma a vainilla, y agua francesa.
Ventanas selladas en negro, un armario exclusivo para su ropa, espejos, comida naturista y total secreto de sus actividades fueron otras de las exigencias. Una anécdota: el chef que lo atendió en Córdoba fue suspendido en su trabajo por un imperdonable desliz: le contó a la prensa lo que había cocinado para él.
Los que no quieran quedarse con las ganas de ver a Luis Miguel en vivo y en directo, pueden sacar entradas para el domingo porque todavía hay lugar (en Ticketek y en el estadio, desde $ 30).
La última visita a las porteñas había sido en noviembre de 2002, también en Vélez. Poco más de un año de espera parece no haber sido en vano.
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