NOMBRAN AL JEFE DE LA FEDERAL Y SE VAN VARIOS COMISARIOS
Luego de una prolongada reunión con el presidente Néstor Kirchner y a cinco días del relevo de Roberto Giacomino, el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, anunció anoche, que el nuevo jefe de la Policía Federal será el comisario general Eduardo Héctor Prados. Y que el subjefe será el comisario mayor Daniel Higinio Caruso.
Beliz aclaró, además, que el ascenso de Prados a la jefatura significará el retiro de tres comisarios generales. Y, aunque el ministro no lo dijo, también se irán por la llegada a la subjefatura de Caruso otros comisarios mayores que tienen más antigüedad.
Kirchner ordenó la baja de Giacomino cuando se supo en el Ministerio de Justicia que Clarín iba a publicar una investigación que daba cuenta de una contratación por parte de la Policía de equipos informáticos por dos millones de pesos a empresas vinculadas al ahora ex jefe de la Fuerza.
Rodeado del secretario de Justicia, Pablo Lanusse, y el de Seguridad, Norberto Quantín, el ministro aclaró anoche que en unos días dará a conocer “al resto de la plana mayor”. Dijo también que Prados, que hasta ayer era el subjefe de la Federal, es un abogado de 53 años, egresado de la Universidad de Buenos Aires y “experto en policía comunitaria”.
También mencionó que Caruso, el nuevo subjefe, se desempeñaba como superintendente de Drogas Peligrosas y que fue “durante muchos años” secretario del ex jefe de la Federal durante la presidencia de Raúl Alfonsín, el fallecido Juan Angel Pirker.
El flamante jefe de la Policía Federal estuvo ayer —de incógnito— en la Casa Rosada. Fue después del mediodía y tras una reunión entre Beliz, el Presidente, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Kirchner pidió que Prados fuera a su despacho. “Lo quiso semblantear”, le dijo a este diario un funcionario.
Kirchner y Beliz habían estado el fin de semana analizando los nombres. Ayer por la mañana los nuevos jefes se enteraron de sus destinos y por la tarde se anunció el recambio. “El retiro de los tres comisarios generales es por una cuestión de antigüedad”, dijo el ministro, y aclaró que “no están vinculados a los ilícitos”.
Beliz explicó que el Gobierno está empeñado en “reafirmar una política de seguridad transparente”. Y señaló que perseguirá que en la conducción de la Federal haya honestidad y eficacia: “Las dos cosas, porque no nos sirve un honesto inútil, ni un eficaz corrupto”, agregó.
A la designación del nuevo jefe y subjefe de Policía le seguirán esta semana —a más tardar el jueves— cambios en la mayoría de las 12 superintendencias que forman parte de la cúpula. Entre ellas dos clave: la de Asuntos Internos, encargada de controlar la corrupción, y la de Seguridad Metropolitana, de la que dependen todas las comisarías.
Por simple cálculo, habrá cinco cambios con el nombramiento de Prados y Caruso, pero son cuatro los comisarios desplazados hasta el momento. Asuntos Internos, Personal y Administración se quedarán sin sus actuales jefes porque éstos eran comisarios generales, con más antigüedad y cargo que Caruso: nadie en la cúpula puede ser más antiguo que el jefe o el subjefe.
La cuarta superintendencia a ocupar es la que deja vacante el propio Caruso (Drogas Peligrosas). Y la restante, la quinta, es la de Bienestar: quedó acéfala con el escándalo de las contrataciones ya que su titular Raúl Pigretti (hoy en disponibilidad) quedó involucrado en la denuncia.
Aunque ningún nombre se daba por sentado, ayer a la noche tres fuentes del área de seguridad confiaron que habrá más cambios. Para Seguridad Metropolitana, el principal candidado es el comisario Jorge Palacios, actual director del área de Terrorismo y Delitos Complejos. Para Asuntos Internos ayer sonaba el comisario mayor Miguel Angel Collela, actual número uno de Policía Científica. Y su segundo, Jorge Pepe, estaría siendo postulado para Drogas Peligrosas.
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