NOMBRAN UN ESPACIO PÚBLICO “CONTRA LA DISCRIMINACIÓN SEXUAL” EN ROSARIO
“Hablar de diversidad sexual es, en primer lugar, una decisión política, ya que implica reconocer que existen múltiples orientaciones sexuales que no son en sí mismas alteraciones patológicas sino expresiones igualmente valiosas de eso que llamamos sexualidad”, afirmó el autor de la propuesta, el edil socialista Pablo Colono. El Departamento Ejecutivo dispondrá las mejoras necesarias con el fin de destacar el paseo y la colocación de un soporte para una placa en un lugar visible a determinar.
Para Colono, “negar o rechazar la diversidad, genera sociedades injustas que presas de la desigualdad condenan a los grupos discriminados a vivir sus vidas, ocultos y sin dignidad”. El edil también expresó que “con el fin de evitar esa discriminación, basada en prejuicios e ignorancia, se requieren acciones de parte del Estado en el sentido de visibilizar las diferencias para construir una sociedad plural y diversa”.
Rosario ha sido pionera en ese sentido, ya que fue una de las primeras ciudades en adherir al Plan Nacional contra la Discriminación (decreto del Poder Ejecutivo nacional N° 1086/05) a través del decreto municipal 27298 y una resolución aprobados el 30 de marzo pasado. El municipio puede exhibir también legislación moderna en este sentido como la ordenanza N° 6321 modificada en diciembre último, en la cual se establece que “en la ciudad de Rosario se reconoce y garantiza el derecho a ser diferente, no admitiéndose discriminaciones que tiendan a la segregación por razones o con pretexto de raza, etnia, género, orientación sexual, identidad de género, edad, religión, ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos, condición psicofísica, social, económica o cualquier circunstancia que implique distinción, exclusión, restricción o menoscabo”.
En la actualidad la Argentina no cuenta con un espacio de las características del creado y el antecedente más cercano es la llamada Plaza de la Diversidad Sexual, inaugurada el 2 de febrero de 2005 en la ciudad uruguaya de Montevideo.
“La asignación de un espacio para el reconocimiento y valorización de la diversidad sexual constituye un correlato lógico con la legislación local que consagra la igualdad de trato y oportunidades para todas y todos sus habitantes, y tiene su principio en el respeto a la libre determinación y a la construcción de una sociedad cada vez más inclusiva, justa, solidaria y plural establecido en declaraciones, convenciones y tratados internacionales incorporados a nuestra legislación con rango constitucional en la reforma de 1994”, concluyó Colono.
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