Norberto Oyarbide, tras renunciar: “Jamás tuve ningún tipo de presión”
El juez federal se presentó en el Ministerio de Justicia para comunicar su decisión de manera oficial. “Me voy porque todo en la vida tiene un principio y un final”, sostuvo.
Poco después de comunicarles a sus empleados que dejará su cargo, tal como adelantó Infobae, el juez federal Norberto Oyarbide fue al Ministerio de Justicia a presentarle oficialmente la renuncia al titular de la cartera, Germán Garavano.
El magistrado oficializó su decisión ante el ministro, que en las próximas horas iniciará el procedimiento contemplado para estos casos: hará un pedido de informes al Consejo de la Magistratura para conocer si tiene causa pendientes antes de notificar al Presidente. Mauricio Macri tendrá la última.
En la puerta del ministerio, Oyarbide mantuvo un breve contacto con la prensa y aseguró que retira se “porque todo en la vida tiene un principio y un final”. Indicó que hay un “agotamiento” y agregó: “Necesito tomar otro espacio en mi vida”: “No hubo presión, jamás tuve ningún tipo de presión”, respondió ante una pregunta. Y consultado sobre si hubo un motivo particular para su decisión, el magistrado afirmó: “No hubo un click, esto llega y llega, hay un deseo de vivir la vida”.
El anuncio de Oyarbide se conoce a poco de que el juez iniciara los trámites de su jubilación. El Consejo de la Magistratura analizaba si le iniciaba un juicio político por mal desempeño y avanzaba en su remoción del cargo. Estaba acusado de haber suspendido en 2013 un allanamiento a una financiera luego de haber recibido un llamado telefónico de Carlos Liuzzi, entonces segundo de Carlos Zannini en la Secretaría de Legal y Técnica de Presidencia de la Nación.
Como anticipó Infobae, en diciembre del año pasado Oyarbide ya le había comunicado a sus allegados que pensaba retirarse del cargo en 2016. Lo hizo luego de que Daniel Angelici, presidente de Boca, amigo del juez y operador macrista en algún sector de la Justicia, le hiciera saber que su presencia en el juzgado no era del agrado del recién asumido Mauricio Macri. El Presidente lo consideraba uno de los máximos responsables por la causa por escuchas ilegales que se le inició durante la gestión del kirchnerismo.
Según un comunicado del Ministerio de Justicia, la renuncia será aceptada antes del 15; hasta entonces seguirá en su cargo.
Escándalos y denuncias
En 21 años como juez federal, Oyarbide supo acumular escándalos y algunas de las causas más importantes de las últimas dos décadas.
En 2001, logró superar el juicio político que había sido iniciado en su contra por haber otorgado una presunta protección a una red de prostíbulos. Dos años antes se había destapado el escándalo que reveló que era cliente vip del local nocturno Spartacus.
En 2009, sobreseyó en tiempo récord a Néstor y Cristina Kirchner en la causa que los investigaba por enriquecimiento ilícito.
En 2010 fue denunciado por el entonces jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por un supuesto plan negociado con el kirchnerismo para avanzar en su contra en el caso que lo investigaba por escuchas telefónicas ilegales.
En 2012, el titular del juzgado federal Nº5 resolvió sobreseer a Amado Boudou por presuntas irregularidades en las refacciones de su despacho en el Senado. Un año después, el diputado Claudio Lozano lo denunció por dormir dos causas contra el entonces vicepresidente por irregularidades cuando era titular del Anses.
En 2013, Alejandro Fargosi, entonces integrante del Consejo de la Magistratura, pidió que Oyarbide fuese a juicio político por su accionar durante la investigación de la causa Sueños Compartidos, en la que la fundación Madres de Plaza de Mayo y los hermanos Sergio y Pablo Schoklender estaban acusados por el desmanejo de fondos para la construcción de viviendas. Luego, la Cámara Federal decidió apartarlo de la investigación.
Moños, trajes y joyas
Oyarbide será recordado por más de un motivo en los tribunales de Comodoro Py. Los excéntricos moños, costosos trajes y lujosos relojes que solía usar para ir a trabajar lo volvían inmediatamente reconocible en cualquier parte.
Su nivel de vida llegó incluso a llamar la atención de la Justicia. Hace dos años, el juez en lo penal económico Alejandro Catania le inició una investigación por contrabando luego de que se detectara que ingresó un lujoso anillo desde Uruguay sin haberlo declarado.
A sus íntimos, Oyarbide les aseguraba que la joya valía 250.000 dólares. Luego, ante la Justicia, alegó que el anillo era alquilado. Una pericia determinó que en realidad costaba entre 60.000 y 70.000 pesos. Luego de ese estudio, Catania decidió sobreseerlo.
Fuente: Infobae
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