NORMAS VIALES: SU DESCONOCIMIENTO AFECTA INCLUSO A LOS INSPECTORES
Manejar en nuestra ciudad y sus alrededores es todo un desafío. A pesar de que desde junio de 1996, los santafesinos tenemos que sacar o renovar el carné de conducir luego de capacitarnos sobre las normas de tránsito vigentes, en la práctica no se aplican.
Pasar semáforos en rojo, no advertir a los otros conductores sobre una maniobra con nuestros autos, no dar prioridad al peatón, no usar el cinturón de seguridad o llevar a los chicos en los asientos delanteros son algunas de las infracciones que a diario se pueden ver en la calle.
Las ordenanzas están vigentes. La cuestión es que la gente no las respeta, quizás por la falta de control que existe por parte de las autoridades municipales. Esta realidad -lamentablemente indiscutible- tiene como correlato que todos los días debamos informar sobre los accidentes de tránsito que ocurren.
Según las estadísticas de la Policía provincial, en el departamento La Capital ocurrieron -entre 1996 y 2003, no están actualizados los datos de 2004- 82.850 accidentes de tránsito, en los cuales resultaron lesionadas 18.548 personas y murieron 489 por esta causa.
La concejala Mirta Ledesma (del Partido Justicialista) es la coordinadora del Consejo Asesor de Política Integral de Tránsito de la Municipalidad. En diálogo con El Litoral, cuestionó el sistema actual de otorgamiento de las licencias de conducir en Santa Fe al opinar que “no se saca en dos o tres horas de cursado” sino que debería hacerse con otro método, que es el de escuelas, como hay en otros países.
Planteó que “para mejorar esta enfermedad social que tenemos sobre todo los santafesinos, tendríamos que implementar la capacitación y educación sobre normas viales destinada a los chicos, desde el nivel inicial hasta la universidad”.
Ledesma dio un ejemplo de inconducta social: “Cuando concurro a las escuelas con inspectoras de tránsito para dar charlas, las docentes nos dicen que están saturadas, que ya tienen lo suficiente con los contenidos y que no pueden abarcar también este tema. Es por eso que se hace difícil mejorar conductas porque en el tránsito el santafesino refleja la poca pertenencia que tiene de su ciudad”.
Por eso -insistió- hace falta concientizar y educar sobre seguridad vial, ya que es la única forma en que vamos a tener una sociedad a futuro con una buena conducta y un cambio de actitud hacia el espacio público.
Sin personal idóneo
En relación con los controles por parte de los inspectores de tránsito, Ledesma fue contundente: “Si no tenemos personal municipal idóneo para realizar el control es difícil que cambie la conducta del ciudadano. Si tengo un inspector de tránsito que hace mal un acta de infracción y no se puede cobrar, el infractor sigue tranquilo porque sabe que le pusieron mal el número de chapa o el tipo de vehículo y no se preocupa más que por eso”.
Y agregó: “Se debe dar una política de Estado a nivel municipal de lo que es la seguridad vial porque si no se cambia desde adentro es muy poco lo que se puede hacer afuera”.
Ledesma recordó que el Consejo Asesor solicitó al intendente que capacite a los inspectores en esta materia, de manera que tengan un mejor desempeño de sus funciones. A pesar de que todavía no tiene una respuesta, la concejala está convencida de que la tendrá, “si es que quiere que haya un cambio”.
Asimismo, advirtió que la falta de controles también ocurre por la falta de recursos de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad. Mencionó que no se cuenta con móviles para controlar el tránsito vehicular, ya que son pocas las motos de los inspectores y están muy deterioradas. Además, planteó que no pueden actuar durante los días de lluvia.
Otras falencias
Otros inconvenientes que advierte la funcionaria en el tránsito de nuestra ciudad -que contribuyen al incremento de la cantidad de accidentes- son los siguientes: el parque automotor es excesivo, la infraestructura vial es obsoleta; los baches de calles y avenidas (incluso vías del Mercosur) producen roturas de vehículos pero también accidentes en los que intervienen motos, bicicletas e incluso los peatones.
Por eso, insistió en que “se tendría que empezar a pensar la seguridad vial más estratégicamente y no hacer políticas viscerales o del gobierno de turno, para que las generaciones futuras tengan otras perspectivas de vida y enseñarles que ésta es la ciudad de todos”.
Control de velocidad
La concejala Mirta Ledesma sugirió que -para dar una solución de fondo a las “peligrosas conductas de conducción” que muestran los santafesinos- se deberían implementar sistemas de control de velocidad.
Se trata de un sistema que fotografía al automóvil en infracción y que estaría conectado con el Centro de Información Nacional de Registro del Automotor. De esta manera -aseguró Ledesma-, la infracción deberá ser pagada por el infractor, sin importar a qué provincia pertenezca.
Agregó que dicho sistema sirve tanto para las grandes avenidas como para las zonas de escuelas, por ejemplo. Esto trae como consecuencia mejorar la señalización y la demarcación del lugar, de manera que el conductor tenga la advertencia varios metros antes.
En cifras
Entre 1996 y 2004, la Dirección de Tránsito de la provincia -a través del Centro de Educación Vial de la Municipalidad de Santa Fe- entregó 119.613 carnés de conducir, de acuerdo al siguiente detalle:
1996: 14.300.
1997: 11.275.
1998: 14.377.
1999: 12.039.
2000: 8.591.
2001: 10.524.
2002: 12.026.
2003: 15.544.
2004: 20.937.
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