NOTABLE AUMENTO DEL EMPLEO FORMAL EN SANTA FE
El Secretario de Estado de Trabajo y Seguridad Social de Santa Fe aseguró que uno de los indicadores formales de crecimiento económico de la provincia es la baja de planes sociales por aumento del empleo formal.
En declaraciones periodísticas, Alberto Gianneschi dijo que durante el 2005 fueron dados de baja más de 6 mil planes y desde enero de 2004 a la fecha, hay 26 mil beneficiarios menos. “Muchos -indicó- son empleos nuevos y otros estaban en negro y se han registrado. El crecimiento del rubro construcción ha contribuido fuertemente a este mejoramiento de las condiciones laborales”.
El funcionario sostuvo que “esto no procede de ninguna medida improvisada sino que es consecuencia de los permanentes entrecruzamientos de datos de distintos organismos del Estado que permiten detectar cuándo el trabajador comienza a tener un aporte jubilatorio, y es en ese momento cuando automáticamente se le deja de pagar el subsidio, como lo establece la legislación vigente”.
Aclaró más adelante que “cuando el beneficiario consigue trabajo el plan debe caer, salvo que la retribución sea por un jornal menor a los 99 pesos; entonces, puede denunciar la situación y le será suspendido el subsidio durante seis meses, pero lo recuperará automáticamente si pierde el trabajo”.
Gianeschi señaló que “lamentablemente esta circunstancia parece no ser muy conocida ni por los patrones ni por los empleados, no denunciándose dicha situación y entonces el patrón mantiene al empleado en negro y el empleado cobra doble: el plan y el sueldo”.
El Secretario de Trabajo de la Provincia dijo que “puede resultar simple hablar de números, pero no saben lo difícil que es lograr insertar a un beneficiario o exigirle la contraprestación”. “De hecho -acotó-, el requisito de todos los planes, excepto para mayores de 70 años y los titulares del plan Familia, es compensar el subsidio a través de tareas en dependencias públicas o con la participación en microemprendimientos.
“Es muy duro decirlo -sostuvo una colaboradora de Gianeschi de perfil técnico y con experiencia directa en la materia-, pero hasta es difícil lograr que los chicos trabajen en grupo porque no saben relacionarse. El principal problema lo tenemos con los jóvenes de entre 18 y 21 años -completó Gianeschi-, que no aprendieron a trabajar porque nunca vieron a sus padres hacerlo. Es el fruto de la pérdida de la cultura del trabajo, resumió.
Manifestó más adelante que “no están preparados; nunca aprendieron un oficio, y desconocen totalmente hasta sus derechos y la legislación laboral; no saben qué descanso les corresponde ni cuántas horas tiene que trabajar”.
El eje original de la entrevista se había descentrado, pero había dado con uno de los problemas de fondo, el que deja al desnudo una generación de jóvenes no sólo marginados del sistema sino analfabetos en el mercado laboral.
El analfabetismo laboral es un fantasma que repercutirá en la sociedad durante años. Pero hay otras maniobras que siguen convirtiendo a la asistencia social en coto político. “El mensaje que dejó en una de sus últimas visitas el viceministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, es que hay que terminar con el clientelismo a través de los planes”, recordó Gianeschi.
Clientelismo de punteros y dirigentes políticos, de piqueteros y gremialistas. Picardías de uno y otro lado: “Hubo muchos casos donde se hizo fraude porque se anotaron más de un beneficiario por familia”, remarcó el Secretario de Trabajo.
Gianeschi afirmó que son los consejos consultivos de las comunas y municipios los que deben controlar las contraprestaciones y reconoció que “algunas contraprestaciones dan tan buen resultado que en las escuelas, por ejemplo, los porteros terminan tomando mate mientras los jefes de hogar hacen su trabajo”, ironizó otro de los intervinientes en la charla.
“La pretensión del gobierno nacional es que se llegue al año 2006 con la menor cantidad de planes posibles”, dijo Gianeschi. Mientras tanto, desde lo micro y macro, cada uno pone su granito de arena… para que el sistema siga funcionando.
En lo que va del año, cayeron en la ciudad de Santa Fe 3.084 planes sociales. De ese total, 2.552 eran beneficiarios de planes Jefes y Jefas de Hogar, 501 de los denominados PEC -Programa de Empleo Comunitario, que se creó por la emergencia hídrica en 2003 y perduró-, y los restantes 31, del Programa de Mayores. Los datos surgen de un cuadro comparativo mediante el cual, la Secretaría de Trabajo grafica la evolución que han tenido los programas desde enero de 2005 a la fecha.
En la actualidad, hay todavía en esta capital 23.751 titulares de planes Jefas y Jefes, 6.242 beneficiarios del PEC, y 873 del programa para Mayores. El total de planes asistenciales en la ciudad asciende, entonces, a 30.866. A ellos deben sumarse 549 beneficiarios de los planes Familia -acceden grupos familiares con hasta tres hijos-. Son los casos en los que no se exige contraprestación, pero sí los certificados escolares y sanitarios de los niños.
MANOS A LA OBRA
Amerita un último párrafo el desarrollo del programa Manos a la Obra, aquel que pretende emplear a beneficiarios de Jefas y Jefes manteniendo el ingreso de 150 pesos, pero donde la contraprestación es realizada a través de la concreción de algún emprendimiento. En este sentido y según datos oficiales, dentro de la tipología 6 que implica a tres beneficiarios y un monto a invertir de hasta 15 mil pesos, se han presentado en la ciudad 50 proyectos y aprobado 23, mientras que están funcionando 12; en proceso de compra 11, y otros 9 en Buenos Aires para su evaluación.
PLANES EN LAS PROVINCIAS
De acuerdo con los datos proporcionados por la Dirección de Empleo de la Secretaría de Estado de Trabajo, la Provincia de Buenos Aires cuenta con 550.275 beneficiarios de planes Jefas y Jefes de Hogar, Santa Fe con 139.268; Chaco con 103.263; Córdoba con 87.431; Tucumán con 67.400; Salta con 60.401; Corrientes con 57.174 y Jujuy con 51.537.
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