NUEVA LEY LABORAL: EL PJ APOYA Y LA UCR SE TOMA SU TIEMPO
Después de casi cuatro horas de largas reuniones en el Senado, los dos ministros enviados por el Gobierno para acelerar la nueva ley laboral se llevaron buenas noticias. También, una pequeña luz de alarma: hubo un amplio consenso hacia el proyecto oficial, pero desde la UCR les hicieron saber que los rápidos tiempos planteados por el Gobierno podrían postergarse.
Los enviados del Gobierno fueron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Trabajo Carlos Tomada. Se reunieron primero con el bloque del PJ, liderado por Miguel Pichetto, y después con los radicales y los partidos provinciales. En ambos casos el tono fue amable.
“Al Gobierno le llevó tiempo hacer consultas con distintos sectores para proponer el proyecto. Nosotros, que somos los que votamos, también necesitamos tiempo para consultas”, explicó el jefe de bloque radical, Mario Losada, quien no pudo asegurar que se vote el jueves 19, tal como pide el oficialismo. Entre otros “especialistas”, la UCR convocará a Jorge Sappia, quien era el vice de Alberto Flamarique e impulsó la reforma laboral del 2000.
El trasfondo político, reconoció un senador, sería “mostrarle al Gobierno que no se nos puede llevar de las narices ni legislar a través de los diarios”. En el caso de la UCR, su voto es importante porque, según el cronograma, se necesitarían los dos tercios del Senado para tratar la iniciativa sobre tablas.
También en el bloque del PJ, que protagonizó la más larga de las reuniones, hubo alguna luz amarilla. La pampeana Silvia Gallego, apoyada por el ex gobernador Rubén Marín, formalizó a puertas cerradas las dudas de varios sobre los tiempos. Muchos recordaron que los ministros no llevaron el proyecto oficial, cuya versión final ni siquiera ingresó por mesas de entradas del Congreso. Al responder a una consulta de la santafesina Roxana Latorre, Tomada reconoció que el lunes a la noche estuvo con el jefe de la UIA, Alberto Alvarez Gaiani, y ayer aún estaban retocando el proyecto.
Los peronistas usaron largos minutos para recordar por qué votaron la iniciativa de la Alianza en el 2000, que fue rechazada por sus compañeros diputados. Dijeron que los gobernadores lo pidieron “porque era un gobierno que recién se iniciaba”, y que también lo hizo Carlos Menem, quien los convocó a un encuentro en la concesionaria de motos que su hija tenía en Martínez.
Al final, reafirmaron su apoyo a la ley. Pero Eduardo Menem pidió expresamente que “dados los escándalos que hubo, esta vez se pongan taquígrafos en todas las reuniones de la comisión de Trabajo”, que desde ayer preside el radical santacruceño Carlos Prades. Los peronistas se reunieron ayer mismo con el jefe de la CGT disidente, Hugo Moyano, el judicial Julio Piumato y el jefe de los empleados legislativos Ricardo Sablich, que apoyaron la iniciativa oficial.
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