NUEVA OFERTA A MAESTROS BONAERENSES
En un intento por destrabar el conflicto con los docentes, el gobernador bonaerense, Felipe Solá, dio instrucciones ayer a parte de su gabinete para que elabore una nueva oferta salarial que “garantice el comienzo de clases con normalidad”, previsto para el próximo 6 de marzo.
La directiva oficial apuntó además a “optimizar la propuesta” para lograr una buena relación con los gremios durante el ciclo lectivo 2006. “Es prioridad de gestión el relanzamiento de la nueva escuela secundaria y necesitamos trabajar en conjunto con los docentes para lograr ese objetivo”, fue el mensaje de Solá.
La reunión, fuera de la agenda semanal en la Gobernación provincial, fue con el jefe de Gabinete, Mario Oporto, los ministros de Economía, Gerardo Otero, de Gobierno, Florencio Randazzo, y también con la directora General de Educación, Adriana Puiggrós.
El gobernador encargó a los ministros “analizar a fondo las posibilidades de estirar al máximo la mejora salarial para los maestros”.
Esta semana los representantes del Frente Gremial (FEB y Suteba) volverían a ser convocados para conocer la nueva oferta, según admitieron a Clarín fuentes oficiales.
El jueves el Frente Gremial Docente rechazó la propuesta de aumentos anunciada en la sede de la cartera educativa. La consideró “irrisoria y vergonzosa” y amenazó con medidas de fuerza.
El Gobierno propuso otorgar $ 100 (no bonificables y no remunerativos) a todos los docentes y garantizar un ingreso mínimo de $ 840 —con bonificaciones— para quienes no cobran esa suma, en sintonía con lo anunciado por el Gobierno nacional.
Además, se les ofreció incorporar los 50 pesos que ahora cobran como “presentismo” al salario básico de manera escalonada entre mayo y diciembre.
Los representantes del Frente Gremial dijeron que la oferta de mejora inmediata fue de 70 pesos al básico (56 de bolsillo) y que la garantía salarial sólo beneficiaría a 25 mil maestros. La FEB y el Suteba reclaman la incorporación al básico de 140 pesos y una garantía salarial de 850 pesos.
Por eso resolvieron una movilización para el miércoles 1º y una consulta —a partir de hoy— a más de 250 mil maestros para diseñar un plan de lucha. “No existe decisión política para mejorar los salarios”, fue uno de los argumentos gremiales.
Ante la inflexibilidad gremial, el Gobierno bonaerense pensó en un primer momento dejar que las cosas siguieran su curso. Pero Solá, ahora, ordenó a sus ministros que revean los números.
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