NUEVA OLA DE VIOLENCIA EN SAN PABLO
La violencia volvió al Estado de San Pablo ayer a la madrugada, cuando grupos criminales lanzaron bombas molotov contra bancos y comisarías e incendiaron colectivos, tres meses después de la ola de ataques que causó pánico durante varios días entre los paulistas. En las afueras de la ciudad, la Policía mató a cuatro sospechosos de intentar realizar más destrozos.
Las autoridades informaron que grupos de delincuentes realizaron un centenar de ataques sobre oficinas gubernamentales, comercios y oficinas bancarias, generalmente de noche, cuando están cerrados. También fueron quemados decenas de ómnibus desde que volvió a estallar la violencia el domingo a la noche.
Ayer la violencia se desplazó de esta ciudad de 18 millones de habitantes a pequeños poblados del interior del Estado. El jefe de la Policía militar de San Pablo, coronel Elizeu Eclair Teixeira Borges, dijo que los estallidos de violencia pueden repetirse en las próximas semanas y hasta los comicios presidenciales de octubre. Y señaló, según la Agencia Brasil, que basaba su información en comunicaciones interceptadas a delincuentes en las prisiones y que los reclusos tendrían una “motivación política”. Y señaló a la poderosa banda Primer Comando de la Capital (PCC).
El PCC, surgido en las prisiones paulistas, fue responsabilizado por la dura seguidilla de ataques de mayo en San Pablo que en una semana dejaron casi 200 muertos entre policías, agentes penitenciarios, prisioneros y supuestos criminales.
Los ataques de ayer reavivaron discusiones sobre si es necesario un refuerzo de las fuerzas armadas en las calles paulistas.
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