NUEVA ORLEÁNS: DEJAN LA BÚSQUEDA DE SOBREVIVIENTES Y SE DEDICAN A EVITAR SAQUEOS
Los sobrevivientes estaban siendo evacuados de la destruida ciudad de Nueva Orleáns mientras las autoridades se enfrentaban con la desesperación y el desorden días después de que el huracán Katrina arrasara la costa estadounidense del Golfo de México.
El alcalde, Ray Nagin, decretó la ley marcial y ordenó a la policía que renunciase a las tareas de búsqueda y rescate para concentrarse en evitar los saqueos, ya extendidos, y la violencia.
“Haremos lo que haga falta para llevar la ley y el orden a la zona”, dijo a los periodistas la gobernadora del estado, Kay Blanco.
“Estoy furiosa, es intolerable”, afirmó, sobre la creciente ola de delitos.
En toda la ciudad se registraban incidentes de disparos e incendios a medida que los saqueadores asaltaban tiendas, casas, hospitales y oficinas, unos buscando comida, otros cualquier cosa de valor.
Evacuación. Más efectivos de la Guardia Nacional y del ejército llegaron a una ciudad que había sido uno de los destinos más turísticos del país, al tiempo que miles de habitantes llevan esperando horas a poder ser evacuados.
Un convoy de unos 300 autobuses comenzó a llevar a las más de 20.000 personas que permanecían en muy malas condiciones en el estadio Superdome hasta el Astrodome de Houston, a unos 560 kilómetros.
Los refugiados, desesperados por salir, se empujaban para subir en los autobuses, y los guardias vigilaban a medida que aumentaba la tensión.
Nagin estimó que pasarán entre 12 y 16 semanas antes de que sus habitantes puedan regresar a una ciudad que no tiene luz y que se está quedando sin comida y agua potable.
Un millón de personas ya la abandonaron antes de la llegada del Katrina, pero el ex alcalde Sidney Barthelemy estimó que otras 80.000 se quedaron.
La cifra de muertos por Katrina es de más de 200 sólo en el condado de Mississippi. La senadora Mary Landrieu dijo a los periodistas que había escuchado que al menos entre 50 y 100 personas habían muerto en Nueva Orleáns.
Se cree que habrá cientos de fallecidos en Louisiana y Mississipi después de que el lunes Katrina azotase la costa estadounidense del Golfo de México, con vientos máximos de 225 kilómetros por hora y una pared de agua de nueve metros de altura que inundó varios kilómetros del litoral y dejó atrapadas a las personas en sus casas.
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