NUEVA ORLEANS SUFRE LOS PRIMEROS EMBATES DEL HURACÁN KATRINA
Las primeras lluvias y vientos del huracán ‘Katrina’ han comenzado a golpear la ciudad de Nueva Orleáns, al sur de EEUU, de donde han salido miles de personas para evitar los efectos de lo que se espera sea uno de los huracanes más destructivos de la historia. El alcalde anunció la evacuación obligatoria e inmediata de la urbe.
Por su parte, más de 35.000 de residentes de la ciudad que no han podido abandonarla por su estado de salud o por la falta de medios económicos se han refugiado en el gran estadio de Luisiana.
La mayoría de estas personas no ha huido por el momento por estar incapacitadas físicamente o no poder abandonar sus camas del hospital. La mayor parte de ellos se ha trasladado al estadio con víveres, ropa y aparatos de radio.
Las que sí lo hicieron, quedaron atrapados en las autopistas de salida de la ciudad, donde se agolpaban miles de vehículos.
Tres ancianos han muerto cuando eran trasladadas de Nueva Orleáns a Baton Rouge. Estas personas serían las primeras víctimas mortales causadas en Luisiana por el huracán. De momento se desconocen las circunstancias de la muerte, pero algunas personas que viajaban con ellos en un autobús señalaron que podría haber fallecido como consecuencia de deshidratación durante la evacuación.
Fuentes del Centro Nacional de Huracanes indicaron que el huracán se ha debilitado levemente: ha pasado de la categoría 5, la más destructiva en la escala Saffir-Simpson, a 4. No obstante, los meteorólogos creen que volverá a fortalecerse conforme se aproxime a Nueva Orleáns, han anunciado las autoridades estadounidenses. El huracán se abatirá sobre la costa al amanecer del lunes (alrededor de las 14.00 hora española) y algunas horas después sobre la ciudad.
A las 7.00 horas de la mañana en España, el ojo del huracán estaba localizado en la latitud 27,9 norte y longitud 89,5 oeste. Eso significa que en su desplazamiento, a unos 16 kilómetros por hora, la tormenta distaba unos 144 kilómetros al sur de la desembocadura del río Misisipí y a unos 241 kilómetros al sur dede Nueva Orleans.
El CNH informó también de que las condiciones, con lluvias y vientos cada vez más intensos, han comenzado ya a deteriorarse y continuarán empeorando en las próximas horas, esperándose que el ojo de la tormenta llegue a las costas del Estado de Luisiana cuando sean las 15.00 horas en España. Los vientos máximos sostenidos son de alrededor de 257 kilómetros por hora, con rachas superiores.
Temor a que arrase la histórica ciudad
Según los expertos, se trata de un fuerte huracán que podría arrasar la zona metropolitana de Nueva Orleáns -ciudad del Estado de Luisiana que se encuentra en un 70% por debajo del nivel del mar, por lo que podría quedar inundada- con una amenaza que se extiende a los estados vecinos de Misisipí y Alabama, así como al extremo noroccidental de la península de Florida.
Varios expertos indicaron que los diques y bombas encargados de recoger el agua de Nueva Orleáns quedarán desbordados por la llegada del huracán.
“No hay dudas de que la ciudad va a recibir el impacto de esta tormenta”, manifestó Walter Maestri, director de Control de Emergencias de Nueva Orleáns. “Hemos tenido mucha suerte con otros huracanes. No creo que la tengamos ahora”, señaló en una entrevista para la cadena de televisión CNN.
Maestri habló en momentos en que alrededor de 1,3 millones de residentes de la ciudad y de las localidades aledañas continuaban una lenta evacuación hacia el interior.
El huracán “es capaz de causar daños catastróficos”, manifestó en Miami el director del Centro Nacional de Huracanes (CNH), Max Mayfield.
Pocas esperanzas en que el ciclón se debilite
Añadió que el grado de destrucción podría ser superior al desastre causado en 1992 por el huracán ‘Andrew’, que arrasó un sector del sur de Florida, se cobró la vida de al menos 43 personas y provocó daños por 31.000 millones de dólares. Mayfield dio pocas esperanzas de que la fuerza del huracán se reduzca en las próximas horas.
“Sin duda existe una posibilidad de que se debilite un poco antes de llegar a la costa”, señaló. Sin embargo, “por desgracia es tan grande y tan poderoso que no tendría importancia” un posible debilitamiento, señaló.
El director del CNH explicó que ese debilitamiento sería como “ser atropellado por un enorme camión o por un tren de carga. Ninguna de esas perspectivas es buena”.
El alcalde Ray Nagin advirtió que el huracán podría causar marejadas de más de 10 metros de altura, las cuales arrasarían las barrreras levantadas como defensa de la ciudad que en gran parte está bajo el nivel del mar.
“Ojalá tuviera mejores noticias para ustedes, pero estamos ante la tormenta que todos temíamos. Esta es una amenaza que nunca habíamos enfrentado antes”, señaló.
Las empresas petroleras
La tormenta ha obligado a las empresas petroleras a evacuar y cerrar las plataformas de extracción en el Golfo de México que están en la trayectoria del huracán.
Esas plataformas proporcionan alrededor del 25% del petróleo y el gas natural que consume EEUU y la medida ha causado un aumento de los ya altos precios del petróleo a más de 70 dólares por barril en los mercados.
Aun antes de que la región sintiera el impacto de la tormenta, el presidente George W. Bush declaró el estado de emergencia para los estados de Luisiana, Misisipí y Alabama, así como zona de desastre a Florida, donde ‘Katrina’ hizo sentir su impacto el pasado fin de semana cobrándose la vida de al menos siete personas. Las declaraciones de emergencia permiten que los estados utilicen fondos federales para acudir en ayuda de los damnificados.
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