NUEVA YORK: PREOCUPA LA ALTA TASA DE EMBARAZOS ADOLESCENTES
El comisionado de salud, Thomas R. Frieden, divulgó hoy la iniciativa “Adolescentes saludables” durante un acto en el Colegio Universitario Hostos, al que asistieron representantes de agencias gubernamentales, proveedores de salud y organizaciones comunitarias.
Según datos oficiales, El Bronx, condado de mayoría hispana y el más pobre de la ciudad, tiene la tasa más alta de embarazos en el Estado de Nueva York, con 127,6 por cada mil adolescentes entre los 15 y los 19 años, frente a 62,2 en Staten Island.
Al comparar El Bronx con el resto de los condados se observa una gran disparidad: la tasa para Brooklyn es de 88,6 por cada mil jóvenes de esas edades; en Manhattan de 92,4 y para Queens de 68,2, mientras que la media de toda la ciudad es de 90 por mil.
Por grupos étnicos, los afroamericanos tienen la tasa más alta, con 127; seguidos por los hispanos con 119,4, los asiáticos con 32,4 y los blancos no hispanos con 28,1.
Las estadísticas indican que cerca del 50 por ciento de los estudiantes de educación superior han tenido relaciones sexuales y que, entre ellos, uno de cada cinco admite haberlas comenzado antes de los 13 años.
Además, señalan que los adolescentes están en creciente riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual y destacan que, entre los 15 y los 19 años, ha contraído clamidia y gonorrea uno de cada tres, la tasa de infección más alta entre todos los grupos.
La iniciativa diseñada por las autoridades consta de siete pasos para proveer de un amplio programa de medidas dirigidas a jóvenes con vida sexual activa, ya que muchos no obtienen la atención médica sexual y reproductiva que necesitan, según Frieden.
El departamento de salud ofrecerá las herramientas necesarias a proveedores, como materiales educativos y talleres de entrenamiento gratuitos, para ayudarles a implantar sus recomendaciones, lo que implica garantizar la confidencialidad y los derechos de los adolescentes, así como la accesibilidad a los servicios.
También se ha considerado que la atención que se les provea sea acorde con su cultura, grupo étnico, valores comunitarios, religión, idioma, nivel educativo, sexo y orientación sexual; y que se les hagan los exámenes requeridos para detectar enfermedades, proveer la atención o referirlos al proveedor de salud.
Además los jóvenes deben recibir la educación necesaria sobre reducción del riesgo de embarazos no deseados; facilitarles métodos anticonceptivos, incluida la píldora postcoital, y ofrecerles información, ayuda y apoyo en las decisiones sobre el embarazo.
En el ámbito considerado, sólo un ocho por ciento de las adolescentes sexualmente activas usan píldoras para el control de la natalidad.
Los niños nacidos de madres adolescentes tienen mayor riesgo de nacer con bajo peso y de mortalidad infantil.
Las madres adolescentes tienen menos probabilidades de terminar la educación secundaria que las mayores, y más de vivir en la pobreza.
“Queremos apoyar a nuestros adolescentes para que tomen buenas decisiones sobre su salud y sexualidad, y estimular a los que decidan esperar”, agregó Frieden.
De resultar positiva la iniciativa en El Bronx se extenderá al resto de la ciudad de Nueva York.
La ley federal y algunas del Estado neoyorquino dan derecho a los jóvenes de 17 años o menores a recibir ciertos tratamientos médicos sin el permiso o el conocimiento de sus padres, y eso incluye métodos anticonceptivos, abortos, pruebas de VIH así como de otras enfermedades de transmisión sexual y cuidado prenatal.
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