NUEVAS DENUNCIAS COMPLICAN A LULA
En un clima plagado de rumores, la aparición de nuevas denuncias sobre el caso de sobornos que complica al gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva agudizó ayer la crisis política en Brasil, en vísperas de una semana crítica en la que el Congreso asumirá las riendas de la investigación.
El diputado y presidente del Partido Trabalhista Brasileño (PTB), Roberto Jefferson, que hace una semana destapó el peor escándalo en los 30 meses de gobierno de Lula al acusar al tesorero del PT, Delubio Soares, de pagar hasta 12.000 dólares mensuales a legisladores de otros partidos para “comprar” su apoyo, agregó nuevos elementos a sus denuncias.
En una extensa entrevista con el diario Folha de S. Paulo, abundó en detalles y nombres sobre el pago de sobornos y agregó que el dinero provenía de empresas estatales y privadas. Los fondos llegaban “en maletas” a Brasilia, donde eran distribuidos por Soares, por el publicista Marcos Valério y por el diputado del Partido Progresista (PP) José Janene, afirmó el diputado.
Jefferson hizo hincapié en que “sabían del asunto” el presidente del PT, José Genoino, y varios ministros, entre los que incluyó al de Hacienda, Antonio Palocci, y al jefe de Gabinete, José Dirceu, considerado la “mano derecha” de Lula. Pero el mandatario, según el diputado del PTB, se enteró del esquema sólo cuando él personalmente se lo reveló, a comienzos de este año.
Pese a sus denuncias, Jefferson reconoció que no tiene pruebas de nada. “Si me preguntan si tengo pruebas, si fotografié o grabé, no, pero ése era un asunto cotidiano en el Congreso”, admitió. Entre otras cosas, Jefferson relató que para las elecciones de legisladores y gobernadores del año pasado, el PTB elaboró, por iniciativa del PT, una lista de gastos. “Genoino pidió al PTB una planilla de campaña, y nos dijo que el PT la financiaría. Presentamos una planilla de 20 millones de reales [poco más de ocho millones de dólares]”, dijo Jefferson. Poco después, añadió, llegaron a su partido remesas de 2,2 y 1,8 millones de reales, en dinero en efectivo. “Ze [diminutivo de José] Dirceu siempre supo de todo. Varias veces conversé con Genoino (…) en el gabinete del ministro Ze Dirceu”, afirmó.
También dijo que mañana, cuando deberá declarar sobre su denuncia ante una comisión especial del Congreso, revelará más detalles del caso.
En los mercados, hay gran expectativa por el impacto que podrían tener las nuevas revelaciones en la Bolsa de San Pablo y en la cotización del real. Pese a una importante recuperación el viernes, las acciones cerraron la semana con una importante caída del 7 por ciento, producto justamente del escándalo de corrupción.
El PT, que desde hace una semana está a la defensiva y niega a rajatabla las acusaciones que lo colocan en el centro del escándalo, divulgó una nota en su sitio de Internet en la que reitera que “adoptará todas las medidas legales” para que Jefferson responda ante la Justicia “por sus falsas acusaciones y sus irresponsables actos”.
El texto reitera, además, que el presidente del PTB “inventa situaciones y supuestos detalles y, como siempre, no presenta pruebas y llega a confesar que no las tiene”. Jefferson, contraatacó al PT, “quiere transformar una mentira en verdad”.
MÁS RUMORES
Pero a pesar de la falta de fundamentos, las acusaciones y los rumores se multiplicaron en los últimos días en Brasilia. Según la revista Veja, tres ministros, cinco diputados y un senador de cinco diferentes partidos -entre ellos, el propio PT- confesaron, a cambio de permanecer en el anonimato, que sabían de los sobornos. Y ratificaron las denuncias de Jefferson, en el sentido de que Soares distribuía el dinero en efectivo en las propias casas de los legisladores implicados en los sobornos.
La revista incluso especuló con que, como consecuencia de esa práctica, hubo partidos que sacaron provecho de la tradicional migración parlamentaria en Brasil, como el Partido Liberal, del vicepresidente José Alencar, que obtuvo 26 diputados en las elecciones de hace casi tres años y ahora tiene 53. También el partido de Jefferson aumentó sensiblemente su número de legisladores, al pasar de 26 a 47.
Líderes políticos citados por la prensa señalaron que los sobornos son moneda corriente en el Congreso brasileño y que esa práctica no comenzó con el gobierno de Lula, sino que “viene de lejos”.
Según los rumores, a raíz de la crisis, Lula se aprestaría a hacer una “limpieza” drástica en su gobierno, sustituyendo, entre otros, al poderoso Dirceu y a dos ministros acusados de delitos financieros, entre ellos el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, con rango ministerial. Ayer, el mandatario se reunió con algunos de sus principales colaboradores -entre ellos, el propio Dirceu-, en su residencia Granja do Torto, para analizar los próximos pasos.
En medio de los intensos rumores, algunas fuentes políticas incluso llegaron a especular con que Lula no se presentaría a la reelección en las elecciones de octubre de 2006.
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