NUEVAS Y RIGUROSAS MEDIDAS PARA LA REALIZACIÓN DE ESPECTÁCULOS MASIVOS
A casi once meses del trágico incendio de la discoteca República Cromagnon, en la que murieron 193 personas, el gobierno porteño anunció ayer sorpresivamente nuevas y severas medidas con el objetivo de evitar graves incidentes como el ocurrido en el local de la zona de Once.
Por esa razón, y con la misión de crear mejores condiciones de seguridad en los eventos de asistencia masiva, las autoridades lanzaron una nueva normativa: ahora, los organizadores de este tipo de espectáculos, junto con los propietarios de los establecimientos, tendrán que compartir la responsabilidad en el desarrollo de las actividades y en el cumplimiento de todos los requerimientos.
El jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, y su secretario de Seguridad, Diego Gorgal, dieron a conocer ayer tal resolución en el Salón Blanco del Palacio Municipal. Sobre este anuncio oficial, hubo legisladores que se manifestaron en contra de la normativa, e incluso indicaron que era sugestivo que dicha resolución se concretase 72 horas antes de la votación en la Legislatura por el juicio político a Ibarra.
Lo cierto es que, a partir de ahora, los recitales, actos y eventos artísticos, entre otros, que concentren a una amplia cantidad de asistentes en estadios, clubes o espacios públicos o privados no habilitados para esas cuestiones deberán obtener un permiso del gobierno según esta nueva reglamentación.
Ahora bien, ¿qué requerimientos comprende la nueva resolución? Dicho permiso se otorgará al dueño del establecimiento y al productor del evento, como se dijo; ambos serán solidariamente responsables del desarrollo de las actividades y de todo lo que allí ocurra. Antes, sólo el propietario era comprendido como el responsable final, mientras que existía un vacío legal sobre el papel del organizador.
“La ciudad de Buenos Aires ha logrado tener un espacio cultural importantísimo; creció la presencia de músicos y una gran cantidad de gente participa de los espectáculos masivos. Nosotros queremos alentar este tipo de eventos, porque son muy positivos. Para eso lanzamos esta nueva normativa, que permite unificar los criterios y que haya más control y transparencia”, dijo Ibarra.
El permiso que hasta ayer otorgaba el gobierno porteño para los espectáculos masivos estaba regulado por un conjunto de normas de distinta jerarquía (ordenanzas, decretos, resoluciones, y código de habilitaciones y faltas) que adolecían de varias falencias importantes, pues no se contemplaban expresamente las condiciones de seguridad, tanto en las estructuras como en los servicios, y que hoy deben ser exigidas en un espectáculo público.
“En lo que va del año, se realizaron unos 250 eventos de estas características con la concurrencia de entre 2,5 y 3 millones de personas y la seguridad de los espectadores es algo que no preocupa. Por eso razón, y después de un trabajo en conjunto sobre un tema que reclamaba atención prioritaria, unificamos las normas para establecer reglas claras y tener mayor control”, dijo Diego Gorgal a LA NACIÓN.
Claro que la medida del gobierno alentó el debate entre los legisladores. Diego Borrelli, diputado macrista del bloque Compromiso para el Cambio, planteó la falta de controles. “Todo fantástico con la nueva normativa, pero el gobierno tiene previsto un presupuesto para solventar a 240 inspectores el año próximo. Cuando ocurrió la tragedia de Cromagnon, había 200 inspectores. Entonces, ¿de qué sirven las nuevas disposiciones, si no ponés al servicio de la inspección un número importante de efectivos?”, aseguró Borrelli.
El diputado Jorge Enríquez, del bloque Juntos por Buenos Aires y presidente Comisión de Seguridad, comentó: “Me parece que esta normativa no tiene nada de novedosa. Hay normas, usos y costumbres que ya estaban establecidas con anterioridad. Me sorprende y es sugestivo que esta resolución se haya concretado 72 horas antes de la votación por el juicio político a Aníbal Ibarra”, comentó Enríquez.
Lejos de las divergencias, las autoridades del gobierno resaltaron algunos aspectos de la nueva normativa. Destacaron que será responsabilidad de los titulares del predio y de los organizadores garantizar que todas las puertas permanezcan abiertas y los pasillos, libres de obstáculos. Por cierto, algo que no ocurrió en la tragedia de República Cromagnon.
La normativa exige:
– Se considerará una falta grave el ingreso de público con objetos tales como elementos pirotécnicos de cualquier índole, explosivos, emanentes de fuegos luminosos y/o similares; siendo la responsabilidad compartida del dueño del escenario y del organizador del evento.
– Un seguro de responsabilidad civil, que cubra los riesgos por siniestros que afecten la integridad física de los concurrentes.
– Copia del contrato realizado con la empresa médica.
– Copia del contrato del servicio de seguridad de acuerdo con la ley Nº 118 (con nómina de los empleados de vigilancia).
– Copia del contrato de alquiler de los grupos electrógenos y de sonido.
– Informe firmado por un profesional matriculado que garantice que la totalidad de las instalaciones eléctricas fijas y transitorias han sido realizadas en forma reglamentaria.
– Informe técnico profesional en el que se garantice que la totalidad de las estructuras realizadas de manera transitoria y también las fijas presentan condiciones de seguridad para su uso.
– Copia de la contratación de un servicio de bomberos y efectivos policiales.
– También deberá acompañar un plan de evacuación y simulacro para casos de incendio, explosión o advertencia de explosión.
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